El Presidente reconoció que restan ajustes en servicios regulados y advirtió que ese proceso demorará la baja del IPC. Consultoras privadas estimaron que marzo cerró con una inflación cercana al 3%.
El presidente Javier Milei puso el foco en los precios regulados y confirmó que el proceso de desaceleración inflacionaria enfrentó nuevas dificultades. Con una inflación mensual que rondó el 3%, el Gobierno anticipó más subas de tarifas, un factor que impactará de forma directa en el índice de precios al consumidor en los próximos meses.
Durante una entrevista, el mandatario explicó que la dinámica inflacionaria mostró límites tras varios meses sin mejoras. En ese marco, sostuvo que aún falta avanzar con correcciones en distintos precios de la economía. “Queda pendiente una gran corrección de precios regulados que hace que vaya a tardar más en verse el efecto sobre la inflación”, afirmó.
Milei también describió el recorrido reciente de los indicadores y marcó diferencias entre la evolución mayorista y minorista. “Veníamos padeciendo un alza de los precios del 1,5 diario. En diciembre de 2023 estaba en 54 % mensual. Hoy la inflación mayorista viaja por debajo del 1 % mensual. Es decir, pasó a viajar al 13 ó 12 % anual. Usted lo puede medir en la inflación al consumidor que esa tiene más retrasos, ya que sufre ajustes de tarifas y demás, con lo cual es mucho más difícil perforar esa línea”, señaló.
El planteo oficial incluyó además proyecciones para el cierre del año. “El año pasado la minorista terminó con un 32% de aumento y la mayorista en un 24%. Esta va camino de estar en torno al 10% y la del consumidor, en torno al 20%. Tenga en cuenta que todavía quedan las correcciones de precios regulados, los relativos a materias primas y el salto en el precio del petróleo”, agregó.
En paralelo, el frente energético sumó otro elemento de presión. El titular de YPF, Horacio Marín, explicó que la petrolera postergó ajustes en los combustibles por un período acotado. “YPF va a mantener los precios estables durante 45 días, pero luego, cuando se estabilice, los consumidores nos van a tener que ayudar para recuperar lo que nosotros ayudamos”, sostuvo.
Las proyecciones privadas coincidieron en que marzo cerró con una inflación cercana al 3%. Equilibra estimó un 3,3%, mientras que Analytica y Eco Go ubicaron el dato en torno al 3%. C&T, en cambio, proyectó un 2,7%. En promedio, los cálculos se alinearon con un IPC del 3%, lo que implicó que la inflación no mostró mejoras durante diez meses consecutivos.
El propio equipo económico reconoció ese escenario. El ministro Luis Caputo dejó de atribuir el fenómeno solo a factores monetarios y vinculó la dinámica actual a la recomposición de precios relativos. Esa definición abrió la puerta a nuevas subas en servicios públicos.
En esa línea, la consultora PxQ advirtió sobre el impacto de la política de subsidios. “En un esquema que pierde sus anclas, los cambios en los precios relativos pueden no solo producir aceleraciones transitorias de la inflación, sino permanentes, riesgo que hoy comienza a materializarse”, indicó.
El informe también alertó sobre el ajuste pendiente en tarifas. “El ajuste adicional que requiere este contexto vendrá del lado de la quita de subsidios, es decir, aumentos de tarifas, que si bien en mínimos históricos, hoy todavía representan un gasto del 1% del PBI. Sin embargo, los efectos de primera vuelta de esos ajustes son inflacionarios y, además, agravan la debilidad de la demanda debido a la baja elasticidad-precio de la demanda de servicios públicos”, concluyó.
En ese contexto, la combinación de inflación en torno al 3% y nuevos aumentos tarifarios marcó un escenario de tensión para los próximos meses, con impacto directo sobre el poder adquisitivo y el consumo.
