Fue en Vicente López, enmarcada en la jornada de movilización de los trabajadores estatales de la Provincia. Estuvo el secretario general Fabián Alessandrini, quien le reclamó aumentos a la Gobernación. “Si hubo plata para los policías, tiene que haber para los estatales”, declaró el gremialista. Y aclaró: “Pedimos mínimo 35%, no nos vamos a comer ningún verso”.
Como parte de la jornada de lucha y movilización que llevan adelante los trabajadores estatales de la Provincia de Buenos Aires, se produjo en Vicente López una asamblea correspondiente a ATE Zona Norte encabezada por su secretario general Fabián “Moncho” Alessandrini. En la avenida Maipú, frente al Concejo Deliberante local, el gremialista estuvo junto a decenas de manifestantes, quienes dejaron en claro sus fuertes reclamos al gobernador Daniel Scioli.
“Si hubo plata para los policías, cosa que nos parece bien, tiene que haber para los estatales. Los que están acá son los compañeros y compañeras que sostienen la salud y educación pública: la comunidad debe saber que son los que les limpian el aula a sus hijos, les dan de comer y son los que atienden a los pacientes”, expresó Alessandrini, quien aclaró que “no van a aceptar migajas”.
En cuanto a los números, el gremialista, sin vueltas, habló de “mínimo un 35 por ciento para empezar a hablar, como dijo nuestra organización”. “Queremos un aumento de una sola vez, retroactivo al primero de enero. No nos vamos a comer ningún verso”, resumió.
Consultado acerca del alcance del paro en la región norte, afirmó que la huelga fue “muy buena en muchas dependencias públicas”. Y, en cuanto a posibles descuentos, recordó que quien los instaló “fue el gobernador Daniel Scioli”, que –en palabras del gremialistas- quiere “disciplinar todo el tiempo”. “Todavía estamos esperando que les devuelva lo más de mil pesos descontados a auxiliares”, advirtió.
En tanto, en la manifestación también apuntaron contra la prestataria de Salud de la Provincia (una tercerización del servicio de reconocimiento médico creado por ley), a la que acusaron por serias irregularidades y la definieron como “un negocio de Scioli, implementado para ir contra la salud de los trabajadores”.
Por último, Alessandrini también denunció persecución gremial en el hospital Cetrangolo. “El director permanentemente le está cuestionando toda actividad sindical. Hemos hecho un escrito y, si es necesario, lo vamos a denunciar en el ministerio de Trabajo y no descartamos acciones en el hospital”, completó.
