Este lunes se filtraron detalles del acuerdo y saltó la térmica en la interna de la coalición gobernante.
El entendimiento con el FMI es una sustancia altamente inflamable para la estructura del Frente de Todos y el lunes surgieron chispazo que estuvieras a punto de ocasionar una implosión: dos medios afines al kirchnerismo, BAE Negocios y El Cohete a la Luna, filtraron detalles del eventual acuerdo. Números finos que, supuestamente, son de acceso exclusivo para algunos funcionarios.
Un supuesto compromiso a iniciar un plan de reforma jubilatoria orientado a incrementar la edad de la vida laboral de las personas fue la polémica que se instaló en las primeras horas de un lunes vertiginoso. Primero Guzmán y después el propio Alberto Fernández salieron a aclarar que no es eso lo que está en carpeta, sino una revisión de las jubilaciones de jueces y embajadores. Sin embargo, eso no evitó la crítica de varios e incluso la de dirigentes kirchneristas.
No habrá ninguna reforma jubilatoria. Nuestro Gobierno siempre va a cuidar y trabajar para mejorar el salario de nuestros jubilados y jubiladas. Se mantendrá la fórmula de movilidad sancionada en 2020, sosteniendo los derechos que fortalecimos con esa ley.
— Martín Guzmán (@Martin_M_Guzman) February 21, 2022
En medio de tanto fuego amigo, el proyecto del acuerdo, que tendrá un anexo con los detalles, deberá discutirse en el Congreso. Con ese eje de discusión, ayer el presidente de la Cámara Baja, Sergio Massa visitó al Jefe de Estado en la Casa Rosada y dialogaron durante dos horas.
Según voceros presidenciales, el proyecto podría este viernes ingresar al Congreso por Diputados. Durante el encuentro el mandatario le pidió a Massa que su tratamiento «sea ágil».
El Gobierno busca enviar el proyecto de ley de acuerdo con el Fondo antes del próximo martes 1 de marzo, cuando se pondrá en marcha el período de sesiones ordinarias del Congreso.
Los años venideros
El 22 de marzo es una fecha límite para el Gobierno ya que ese día vencen 2800 millones de dólares del préstamo que tomó Mauricio Macri con el organismo multilateral, monto que ni siquiera tiene las arcas del Banco Central argentino. Con esa urgencia, fuentes oficiales señalaron que el gobierno de Alberto Fernández gestiona un desembolso del Fondo Monetario Internacional por 7500 millones de dólares para que la Argentina cubra los pagos recientes realizados con los Derechos Especiales de Giro por 4300 millones.
En tanto, agregaron que el FMI le otorgaría una suerte de segundo préstamo stand by al país por 19.000 millones en 2022, de 20.000 millones en 2023 y casi 5000 millones entre 2024 y 2025. Esos giros serán para cancelar los vencimientos del préstamo que el Fondo otorgó en el 2019.
Así, la guillotina de la escandalosa deuda que absorbió el gobierno de Cambiemos volverá el 2026: a partir de ese año el Tesoro nacional tendrá que pagar con recursos genuinos el total de la deuda de 44.000 millones contraída con el FMI mediante dos pagos semestrales por año, durante 9 años, hasta el año 2034. El último vencimiento será en septiembre de ese año, agregaron las fuentes.
Los subsidios, otro debate interno.
Como parte de la exigencias del FMI, el ministro Martín Guzmán deberá concretar un ajuste en los subsidios a las tarifas, algo que ya tiene reparos del ala dura del Frente de Todos que responde a la vicepresidenta Cristina Kirchner y que no acepta el aumento de tarifas, que en principio será del 20% y no del 35%. El aumento de la tarifa será universal, pero los sectores bajos mantendrán el subsidio.
Toda discusión que genera chispazos en el inflamable acuerdo que se discutirá en el Congreso, seguramente, los primeros días de marzo. Algo está claro: el FdT se va a tensar. ¿Se romperá?
