El ídolo del equipo de Boedo, que trabajaba en la Reserva, se hizo cargo del plantel luego de la salida de Rubén Insúa y, ante la falta de respuestas positivas de otros entrenadores, la dirigencia decidió que sea quien comando los hilos en Primera División.
San Lorenzo se quedó sin entrenador luego de que el presidente, Marcelo Moretti, junto a la dirigencia, echó del cargo a Rubén Darío Insúa, ídolo de la institución que volvió a poner al club en los primeros puestos.
Sin embargo, cuando empezaron a aparecer los nombres para sucederlo en el cargo, no hubo respuestas positivas y por eso Leandro Romagnoli, que era DT de la Reserva, fue ratificado como el nuevo entrenador.
Esta posibilidad tomó más forma luego de una reunión presencial entre el Pipi, campeón de la Copa Libertadores 2014, y los dirigentes de la mesa chica de San Lorenzo. El encuentro ocurrió esta semana y el entusiasmo del exjugador resultó un factor clave en el respaldo de los dirigentes. Él mismo había manifestado, post 0 a 0 ante Central Córdoba, la «ilusión» que tenía de dirigir al club de sus amores.
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De esta manera, Romagnoli se asentará junto a todo su cuerpo técnico que lo viene acompañando en la Reserva. Es decir que Gonzalo Prósperi y Marcelo Álvarez continuarán siendo sus ayudantes de campo. Existe la posibilidad de sumar a Ángel Bernuncio, quien trabaja en la estructura de fútbol con Reserva y Primera.
Los preparadores físicos continuarán siendo Gabriel Ruiz y Gastón Rojas. Juan Carlos Docabo mantendrá su puesto como entrenador de arqueros, al igual que Ezequiel Scher en el rol de videoanalista.
San Lorenzo, eliminado de la Copa de la Liga Profesional, deberá jugar por la Copa Libertadores el martes 23 de abril, desde las 21, frente a Liverpool de Uruguay. Este encuentro ante el último campeón charrúa será clave para el grupo, que también integran Palmeiras e Independiente del Valle.
