A menos de un año de las elecciones, Lucas Ghi, Martín Sabbatella y Martín Marinucci avanzan con proyectos propios y profundizan la fractura del peronismo local. Mientras el oficialismo se divide en tres espacios, Ariel Diwan gana terreno en el armado libertario y aparece como uno de los principales nombres de la oposición.
La política en Morón, desde hace años, está marcada por la interna oficialista que protagonizan el intendente Lucas Ghi y su mentor y ex jefe comunal, Martín Sabbatella. Y todo indica que así será durante el año electoral del año que viene. A esa interna se suma la otra pata de una coalición ya rota: el Frente Renovador, que tiene al secretario de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, como principal dirigente.
En el párrafo anterior ya aparecen tres precandidatos a intendente por el panperonismo. Ghi ya manifestó su intención de ir por un tercer mandato consecutivo en caso de que se derogue la ley que se lo prohíbe. Nuevo Encuentro ya trabaja desde hace tiempo en la postulación de Sabbatella y Marinucci avanza a fondo con su candidatura que, según dijo en medios zonales, “es una decisión, no una intención”.
Ghi decidió avanzar con el alineamiento con el MDF y encolumnarse como un de los intendentes más fieles al gobernador Axel Kicillof, a pesar de la insistencia del grupo AFA para que se sume a ese espacio y de la buena relación que mantiene con varios jefes comunales de ese sector. También avanza con su aislamiento político y con un círculo íntimo que maneja la botonera política y de gestión. Limpió por completo su gabinete de dirigentes de Nuevo Encuentro y dejó solo una cartera en manos del Frente Renovador: Transporte.
Ese manejo también tuvo su capítulo en el Concejo Deliberante. Los concejales que responden al jefe comunal rompieron el bloque de Unión por la Patria y formaron su propio espacio, MDF/PJ. Lo mismo hizo el Frente Renovador, mientras que Nuevo Encuentro quedó en el viejo bloque, ya desmantelado. La decisión no fue gratuita: desde entonces, el oficialismo perdió varias discusiones cruciales en el recinto, entre ellas el pedido de interpelación a Lucas Ghi.
Como sea, la posibilidad de que las tres patas peronistas de Morón se sienten a negociar candidaturas parece imposible. Sobre todo cuando se trata del luquismo y el sabatellismo. A eso se suma el Frente Renovador que, si bien durante años cumplió el rol de mediador, ahora va por la candidatura de Marinucci sin medir las consecuencias.
A poco más de un año de las elecciones, las PASO aparecen como una herramienta crucial para evitar que el oficialismo quede desperdigado y termine haciéndole el caldo gordo a la oposición.
LLA avanza
Con la figura del ex intendente Ramiro Tagliaferro prácticamente alejada de la arena política, los focos opositores apuntan a Ariel Diwan, el principal dirigente libertario de Morón.
Diwan no solo logró cosechar capital político como referente y armador libertario de la Primera Sección Electoral. En Morón es quien maneja la lapicera para la confección de listas y, en el Concejo Deliberante, aumentó su injerencia a través de los concejales violetas y de las tres concejalas bullrichistas.
En rigor, y con el PRO reducido a accionista minoritario del gobierno de Nacimiento, Diwan aparece como el candidato natural de una oposición que buscará volver a arrebatarle el poder al peronismo, como ocurrió con Tagliaferro en 2015.
