La visita de Axel Kicillof a Morón dejó más que una agenda de gestión. En medio de la interna del peronismo, Juan Zabaleta formó parte del acto y luego pidió que el gobernador asuma como jefe político del espacio en la provincia.
El mandatario bonaerense compartió la jornada con el intendente Lucas Ghi. Inauguraron la ampliación de la Escuela Secundaria N° 34 de Castelar y entregaron 430 escrituras a familias del distrito. La actividad mostró sintonía entre ambos y sumó críticas al rumbo económico nacional.
Kicillof apuntó contra el modelo del Gobierno y afirmó que genera “el enriquecimiento de unos pocos y el empobrecimiento, la exclusión y la marginación de la enorme mayoría de los argentinos”. También cuestionó la lógica de mercado en áreas sensibles. “El Gobierno nacional quiere que el que quiere educación se la pague, el que quiere salud se la pague, el que quiere una escritura que se la pague”, expresó.
Ghi reforzó esa línea. “Estamos respondiendo a un mandato popular”, sostuvo. El intendente destacó el rol del Estado en la garantía de derechos y defendió la gestión provincial frente al contexto económico.
Entre los presentes estuvo Zabaleta. Su participación tuvo peso político. Ocurrió pocos días después de la interna del PJ en Morón, donde el sector alineado con Ghi logró una victoria amplia. La foto en el acto dejó un mensaje hacia adentro del peronismo.
Horas más tarde, el exintendente profundizó esa señal. En una entrevista, reclamó cambios en la dinámica interna y pidió dejar atrás las disputas constantes. “No hagamos el copio y pego del Frente de Todos. Hablan de ampliar: bueno, decidan ampliar de verdad. Y para eso hay que salir de la internita permanente”, planteó.
En ese marco, Zabaleta sostuvo que Kicillof debe transformarse en el conductor del peronismo bonaerense. “Al peronismo le falta un jefe político, un conductor, alguien que tome decisiones. Si es Kicillof depende de él. Ojalá lo sea”, afirmó.
También defendió el rol de los intendentes en la coyuntura actual. “Son hoy los dirigentes más valorados y más respetados de la política porque son los que están cercanos, los que se bancan la crisis”, señaló.
El posicionamiento del dirigente de Hurlingham sumó un nuevo capítulo a la discusión por el liderazgo en la provincia. La presencia en Morón y el respaldo explícito a Kicillof marcaron una toma de partido en medio de la reconfiguración del peronismo.