La petrolera buscaba u$s 500 millones, le ofrecieron u$s 1800 millones y finalmente tomó u$s 800 millones a 9,5% a siete años. Se utilizará para financiar flujo corriente previsto en el balance de la compañía, que es superavitaria.
Por primera vez en cuatro años y medio, YPF volvió al mercado de deuda global: Consiguió USD 800 millones del mercado financiero internacional a una tasa del 9.5% anual.
Según informaron desde la empresa, esta colocación de deuda global tiene como destino financiar flujo corriente previsto en el balance de la petrolera, como son las operaciones en Vaca Muerta y los vencimientos de deuda.
Se trata de una obligación negociable (ON) con vencimiento en 2031, que pagan una tasa fija del 9,5% y un rendimiento efectivo de 9,75% anual. La emisión tiene como garantía las exportaciones de hidrocarburos de la petrolera.
Para la operación la principal empresa del país recibió ofertas por u$s 1856 millones, más del doble de lo que terminó aceptando.
De hecho, la intención original era levantar u$s 500 millones y podría haber aceptado hasta u$s 1000 millones en el marco del programa en vigencia.
«Se trata de una de las mayores emisiones de deuda de la compañía y representa la reapertura de los mercados internacionales para emisores corporativos argentinos», indicó YPF en su comunicado.
Los bancos internacionales Citibank, J.P. Morgan y Santander fueron los colocadores de la transacción.
Llamaticamente, la deuda fue tomada con la idea de sostener la actividad más rentable de una empresa superavitaria, como es la producción de Vaca Muerta. Además, la compañía utilizará una parte de ese fondeo para la recompra de bonos que pagan una tasa menor, del 8,75% anual. De esa deuda, restan pagar USD 346 millones que vencen este año.
A la polémica sobre el destino del endeudamiento se suma la aceptación de tasas altísimas. «La nueva gestión de YPF se encontró con una empresa saneada financieramente y con la mejor calificación crediticia. Resulta insólito que paguen intereses cercanos a las dos cifras», afirmó un ex gerente de la compañía.
«Se convalidan tasas desproporcionadas por la deseperación de que entren dólares al mercado único y libre de cambios, o con la intención de desvalorizar a la empresa mediante mecanismos de sobrendeudamiento; o ambas en simultáneo» concluyó el ex funcionario.
En octubre pasado, la agencia de rating local FIX, afiliada de Fitch Ratings, subió la calificación crediticia de YPF como emisor de largo plazo. El informe de Fitch, destacó los resultados obtenidos por YPF durante los tres últimos años de gestión de Pablo González que «mejoró sus métricas operacionales y fortaleció su perfil financiero tras la cancelación de USD 1.713 millones de deuda neta entre diciembre 2019 y junio 2022″ aseguró la calificadora.
El ex ministro de Economía Sergio Massa, ya se había acercado a estos inversores para el retorno del país al mercado de capitales internacional de la mano de YPF. Sin embargo, el ex cantidato a presidente descartó las ofertas al advertir que las tasas que exigían los inversores eran asbolutamente desproporcionadas respecto al balance de la empresa, la situación crediticia y el valor de los activos en Vaca Muerta.
