El titular del STMVL habló de los salario y del presente del sindicalismo nacional.
Victorio Pirillo, titular del sindicato de Trabajadores Municipales de Vicente López habló del presente de los asalariados y del sindicalismo en el país. En este sentido expresó que hay un «descreimiento de la gente», que «ya no mira lo que hace toda la dirigencia política»
Consultado por su lectura de los salarios tanto estatales como privados, Pirillo expresó en una entrevista radial: «No escapa a la realidad de todos los titulares de los diarios y de lo que vive el 90% de los argentinos hoy»
«La situación de los salarios es prácticamente es coincidente con todas las expresiones políticas, tanto oficiales como opositoras, que están por debajo de la línea de pobreza. Entonces, ante esas magras remuneraciones, que no son solamente de ahora si no vienen de arrastre de muchos años también, y esto el plan económico lo ha profundizado mucho más, hace que el número de excluidos y de expulsados del sistema cada vez sea mayor.», continuó al respecto.
En este sentido habló de la falta de reacción de la gente: «El silencio es masivo a excepción de algunos sectores que impulsan, como el caso del sindicalismo o sectores de la oposición, que impulsan constantemente aquellas críticas o aquellas marchas que ellos, algunos lo denominarán de resistencia, otros lo denominarán por la dignidad»
«No hay un acompañamiento social masivo en cuanto a esas expresiones que se intentan fracasadamente instalar, y no prosperan, porque el descreimiento de la gente es tal, contra todos, masivamente contra la dirigencia política, contra la dirigencia empresarial, contra la dirigencia sindical, contra los periodistas, contra la justicia, contra todo, que hace este tipo de aislamiento y de fractura entre lo que es una sociedad que camina mayoritariamente por un lado, y que ya no mira lo que hace toda esta dirigencia política, y la otra que mezquinamente se propone objetivos que la gente sabe que se circunscribe intereses meramente algunos electorales, lo importante es que el ser humano no está, no cuenta.», reflexionó al respecto el dirigente sindical.
Asimismo, expresó: «Me lastima la falta de credibilidad de la gente y la pérdida de la esperanza total en que esto va a cambiar. Y se instala entonces en que, venga quien venga, no me interesa porque todo va a seguir como ha sido durante casi 50 años»
«Cuando la gente dice que hacen la CGT o que hacen los trabajadores, ya prácticamente en muy poco lapso no vamos a poder hablar de trabajadores y mucho menos sentido va a tener la CGT porque ya que nuclea muy pocos de lo que es la masa asalariada del país, que prácticamente se ha volcado a través de planes sociales, del trabajo negro o de cuentas propistas.», concluyó al respecto.
