La vicepresidenta recibió a la jefa del bloque libertario en la Cámara alta en medio del receso legislativo. El encuentro llegó después de una fuerte escalada interna, marcada por el fracaso del oficialismo para aprobar uno de los proyectos que impulsa Federico Sturzenegger y por un creciente conflicto político entre ambas.
La interna del oficialismo en el Senado sumó un nuevo capítulo este martes. La vicepresidenta Victoria Villarruel recibió en su despacho a Patricia Bullrich, titular del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, con el objetivo de descomprimir una relación que atravesó su momento más crítico durante la última sesión.
El encuentro ocurrió en pleno receso invernal, pocos días después de una semana complicada para el oficialismo. La sesión terminó en un cuarto intermedio hasta el 6 de agosto y la tensión política quedó expuesta por el fracaso para avanzar con la ley de propiedad privada y por un enfrentamiento entre colaboradores de ambas dirigentes que incluyó amenazas y mensajes cruzados.
Según trascendió tras la reunión, la conversación permitió reducir parte del conflicto, aunque la relación entre los dos principales referentes libertarios en el Senado continúa lejos de recuperar la normalidad. La disputa ya había generado malestar dentro del interbloque oficialista.
La derrota que profundizó la interna
El episodio que agravó las diferencias fue la imposibilidad del Gobierno de aprobar la ley de propiedad privada, una de las iniciativas promovidas por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
El proyecto propone cambios en materia de expropiaciones, desalojos, manejo del fuego y venta de tierras a extranjeros. Sin embargo, Villarruel trabajó para impedir que la iniciativa obtuviera el respaldo necesario, una postura que profundizó su distanciamiento con la Casa Rosada y provocó cuestionamientos de distintos sectores parlamentarios.
La discusión legislativa también quedó envuelta en críticas por la forma en que se elaboró el texto. Después del dictamen firmado en mayo, el proyecto sufrió alrededor de quince modificaciones. Los sucesivos borradores circularon entre los despachos de los senadores hasta pocas horas antes del debate.
Esa dinámica despertó fuertes cuestionamientos. «No se trabaja así», expresó un referente parlamentario al cuestionar los cambios permanentes que sufrió la iniciativa.
Comisiones bajo la lupa
El expediente quedó en manos de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Legislación General, presididas por los senadores libertarios Agustín Coto y Nadia Márquez.
Antes de la firma del dictamen, Villarruel, legisladores kirchneristas y bloques dialoguistas lograron eliminar el apartado referido a los barrios populares. Ese punto constituía uno de los principales objetivos impulsados por la Iglesia y finalmente quedó fuera del texto definitivo.
Una agenda compleja para el segundo semestre
Más allá del intento de acercamiento entre Villarruel y Bullrich, el Senado afrontará una segunda mitad del año con proyectos de alta sensibilidad política.
Además de la ley de propiedad privada, el oficialismo buscará avanzar con la reforma de la ley de Sociedades, el recorte del régimen de zonas frías, el súper RIGI, la eliminación de los octógonos del etiquetado frontal y proyectos vinculados con ludopatía y salud mental.
En paralelo, los bloques aliados ya hicieron saber al Gobierno que también exigirán el tratamiento de sus propias iniciativas. Ese escenario obligará al oficialismo a negociar cada proyecto en una Cámara donde la mayoría continúa lejos de estar garantizada.
