Mientras el Congreso continúa con actividad reducida por el receso invernal, la Casa Rosada reorganizó sus prioridades parlamentarias. El oficialismo apuesta a impulsar la reforma de la Ley de Inocencia Fiscal y la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, aunque todavía enfrenta dificultades para reunir consensos.
El Gobierno nacional aprovecha las semanas previas al regreso de la actividad legislativa para ordenar su estrategia en el Congreso. La prioridad de la Casa Rosada pasa por dos proyectos: la reforma de la Ley de Inocencia Fiscal y los cambios en la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA). Sin embargo, las conversaciones con los bloques aliados todavía no alcanzaron un acuerdo definitivo y las negociaciones permanecen abiertas.
La definición surgió durante una reunión de la mesa política libertaria, encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El encuentro sirvió para establecer los temas que el oficialismo intentará impulsar cuando diputados y senadores retomen la actividad el próximo 6 de agosto.
Además de esas iniciativas, el Ejecutivo mantiene en preparación otros proyectos elaborados por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Uno de ellos apunta a modificar regulaciones que alcanzan a sectores como farmacias, inmobiliarias y la actividad naviera.
El Gobierno descartó volver a pedir facultades delegadas
Uno de los puntos que más debate provocó en las últimas semanas fue la aparición de un borrador que contemplaba la declaración de una emergencia administrativa por seis meses para otorgar facultades extraordinarias al Poder Ejecutivo y permitir modificaciones por decreto.
Ese apartado generó cuestionamientos dentro y fuera del oficialismo. Ante esa situación, desde el entorno de Sturzenegger aclararon que la iniciativa todavía no estaba terminada y negaron que esa herramienta forme parte del proyecto definitivo.
«Ni siquiera está cerrado. Aún se están puliendo varios puntos del texto. Se está trabajando mucho con las distintas áreas», señalaron cerca del funcionario.
La posibilidad también perdió fuerza por decisión del propio presidente Javier Milei, quien rechazó internamente volver a solicitar facultades delegadas como las que el Congreso aprobó durante el tratamiento de la Ley Bases.
La idea tampoco encontró respaldo entre algunos de los bloques que habitualmente acompañan al oficialismo.
«¿Para qué quieren facultades delegadas? Si venían sacando todas las leyes que necesitaban. Ahora se les trabó el Senado, pero los proyectos venían saliendo. Además, ¿a dos años y medio de gestión quieren? No, a dos años y medio ya no se les da facultades delegadas», sostuvo un referente de uno de esos espacios.
Inocencia Fiscal y propiedad privada, bajo negociación
El proyecto para ampliar el régimen de Inocencia Fiscal también enfrenta incertidumbre. Un diputado aliado advirtió que el escenario cambió en las últimas semanas y puso en duda la cantidad de respaldos disponibles.
«Antes de lo de Manuel Adorni ya tenía los votos garantizados, pero ahora puede que se les complique», evaluó.
Otro de los expedientes que continúa en revisión es el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, también elaborado por Sturzenegger. La principal resistencia surgió por el artículo que facilita la adquisición de tierras por parte de ciudadanos extranjeros.
Frente a ese panorama, la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, acordó postergar el tratamiento hasta el 6 de agosto con el objetivo de evitar un rechazo del conjunto de la iniciativa.
Bullrich tiene previsto reunirse con Sturzenegger para revisar el contenido del proyecto y analizar posibles modificaciones. Según fuentes cercanas a la senadora, la prioridad será discutir el capítulo referido a la venta de tierras.
«Es un encuentro interno. El temario básicamente es la propiedad privada, pero es posible que vayan a ver también los otros temas que él tiene en carpeta», explicó una persona del entorno de la legisladora.
Con ese esquema, el oficialismo busca llegar al reinicio de la actividad parlamentaria con una estrategia más definida y con proyectos que tengan mayores posibilidades de obtener respaldo en ambas cámaras.
