Los datos reflejaron que la actividad económica no logró consolidar la recuperación que esperaban los analistas. El crecimiento acumulado respondió al impulso de los últimos meses de 2025, mientras que durante este año la tendencia resultó negativa.
La actividad económica volvió a mostrar señales de debilidad en mayo y confirmó que la expectativa de una recuperación durante 2026 todavía no se concretó. Los indicadores evidenciaron que el desempeño de los primeros cinco meses del año permaneció en terreno negativo, pese a la mejora que algunos sectores anticipaban.
Los números también permitieron explicar por qué el crecimiento acumulado aún mostró un resultado positivo. Ese desempeño no respondió a la evolución de la economía durante este año, sino al fuerte avance registrado en el tramo final de 2025.
En ese período, entre mayo y diciembre del año pasado, el Producto Bruto Interno (PBI) avanzó un 2,4% en términos desestacionalizados. En cambio, la tendencia cambió desde el cierre de ese año.
Entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, el PBI cayó un 1,5%, un dato que reflejó el deterioro de la actividad durante los primeros meses del año y dejó en evidencia que la economía todavía no encontró un sendero de crecimiento sostenido.
De esta manera, el desempeño positivo que todavía muestran algunas comparaciones respondió al arrastre estadístico de fines de 2025, mientras que la evolución más reciente confirmó una nueva etapa de contracción.
