«Con determinadas culturas no vamos a poder convivir«, dijo el Presidente en su patética gira por el Estado gobernado por Benjamín Netanyahu, repudiado en todo el mundo por sus claros crímenes de guerra.
En su tercera visita a Israel como presidente, Javier Milei se dio una panzada de sionismo. Cantó en un evento, lloró en el muro de los lamentos, firmó acuerdos con Natanyahu para avalar la guerra y recibió un premio inventado.
Entre esas cosas, lo más dañino para la política internacional argentina es que encabezó este domingo en Jerusalén la firma de tres memorandos de entendimiento bilaterales, en materia de lucha contra el terrorismo, inteligencia artificial y conectividad aérea.
Lo anunció el canciller argentino, Pablo Quirno, tras las reuniones que mantuvo la delegación oficial con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y otros funcionarios locales.
Lo llamativo es que durante un acto conjunto, Milei manifestó su respaldo explícito al conflicto bélico contra Irán que conducen Netanyahu y su par estadounidense, Donald Trump.
«Expresamos nuestro firme apoyo a Estados Unidos y a Israel en su guerra contra el terrorismo y contra el régimen iraní, no solo porque es lo correcto, sino porque nuestros países son hermanos en el sufrimiento», aseguró el mandatario.

Sin embargo, no todo fue política. El presidente Javier Milei protagonizó un momento inesperado durante su visita oficial a Israel al cantar el tema “Libre”, de Nino Bravo, en un ensayo previo a la ceremonia por el Día de la Independencia de Israel, realizada en el Monte Herzl.
La participación del mandatario se dio en el marco de una intensa agenda diplomática y pocas horas después de su reunión con el primer ministro Benjamin Netanyahu, en la que ratificó su “firme apoyo” a Israel en el contexto del conflicto en Medio Oriente, especialmente frente a Irán.
El presidente se subió al escenario durante el ensayo y entonó el clásico de Nino Bravo, en un momento que rápidamente llamó la atención. Todo esto luego de reunirse mano a mano con Netanyahu.

En su primera actividad de hoy lunes, Milei recibió un doctorado Honoris Causa de la Universidad de Bar-Ilan, cuando faltan pocas horas para que venza la tregua pactada entre Washington y Teherán.
Rodeado por los académicos de la universidad israelí, mientras sonaba una versión rock and roll de la canción Libre, al presidente se lo observaba feliz.
Durante su exposición, el Presidente leyó “Capitalismo, la divina maquinaria del paraíso”, epílogo de su nuevo libro. Y tuvo tiempo de hacer referencia al triunfo de Boca Juniors sobre River Plate, cuando vio que un estudiante de la universidad vestía una camiseta xeneize. “Tengo un ministro hincha de River que se queja -por Pablo Quirno-, pero bueno alguna vez toca”, indicó.
En casi una hora de discurso, Milei cuestionó al periodismo, sostuvo que Marx “era satánico”, consideró estoico a Adam Smith y asumió que la Tora fue un antídoto contra las ideas de izquierda.
La idea disruptiva del presidente consistió en afirmar que se puede traer al paraíso a la tierra, asumiendo que el hombre fue expulsado del paraíso por Dios.

