El senador Joaquín Benegas Lynch anticipó que el oficialismo evalúa una normativa específica para el sector agrario y ya inició contactos con actores vinculados a la actividad productiva.
Mientras el Congreso se prepara para debatir la reforma laboral general, en La Libertad Avanza ya proyectan el siguiente paso: avanzar con cambios puntuales en la legislación que regula el trabajo rural. Así lo confirmó el senador nacional por Entre Ríos, Joaquín Benegas Lynch, quien señaló que el oficialismo tiene en agenda una iniciativa específica para el sector una vez que se sancione la ley laboral que comenzará a tratarse en febrero.
Benegas Lynch, uno de los dirigentes del oficialismo con vínculo personal cercano al presidente Javier Milei, explicó en diálogo con Infobae que la intención es profundizar la reforma con una normativa particular. “Será para hacer algo más puntual en la reforma” de la legislación agraria, afirmó el legislador, que integra la comisión de Trabajo del Senado.
El senador no solo destaca por su rol político, sino también por su perfil empresario. Es dueño de un emprendimiento agrícola y cuenta con formación en Administración de Empresas, además de una maestría en la especialidad (MBA). Esa experiencia en el sector productivo, según su entorno, influye en su mirada sobre la necesidad de adaptar la normativa laboral rural a una realidad diferente de la urbana. Tras imponerse en las elecciones del 26 de octubre, accedió a una banca en la Cámara alta.
En ese marco, el legislador entrerriano detalló que el avance de una ley específica dependerá del resultado del debate de la reforma laboral general. Sin embargo, aseguró que ya comenzó a trabajar en la construcción de consensos. “Ya empecé a tender puentes” con sectores interesados en la temática, indicó.
Como parte de esa estrategia, Benegas Lynch mencionó una serie de encuentros con actores clave del entramado productivo. “Generamos reuniones con la Cámara de medianas empresas y con la Federación de exportadores citrícolas, entre otras”, precisó, dejando en claro que el oficialismo busca respaldo sectorial antes de avanzar formalmente con el proyecto.
De este modo, tras la reforma laboral de alcance general, el Gobierno de Javier Milei podría impulsar una segunda etapa de cambios orientados al ámbito rural, un sector que considera estratégico y que, según el oficialismo, requiere un marco normativo propio y diferenciado.
