El estilo del gobernador no es lo que el ex presidente desea de cara al armado para las elecciones del año próximo. El ex motonauta no parece ser uno de los firmes alfiles que el patagónico desea. El rol de Alicia Kirchner y la relación con el peronismo bonaerense son dos puntos clave.
La distancia entre Néstor Kirchner y Daniel Scioli es cada vez mayor. Su relación atraviesa por el peor momento. La diferencia de estilos es indisimulable y el ex presidente no perdona cierta tibieza del gobernador, al que le cuestiona su falta de definición pública en la ley de medios o el matrimonio igualitario. Además, el ex motonauta recibe críticas por no haber manejado bien la crisis del peronismo bonaerense luego del ACV de Alberto Balestrini.
Al Kirchner no le gusta nada la manera de Scioli de tratar con los peronistas no kirchneristas. Cree que los deja con demasiada libertad. Tampoco le gustó que el ex cuñado de Felipe Solá pase a manejar la caja de la Legislatura, que alcanza los 1.000 millones al año. En el círculo del ex presidente creen que el gobernador permite demasiadas cosas.
Para colmo, en la provincia crece el “sciolismo” sin Kirchner, algo que preocupa al ex presidente. El patagónico, fanático de las encuestas, sube la temperatura cuando advierte que cada vez que crece un punto en los sondeos, Daniel incrementa dos. Por eso, el pingüino ordenó a sus leales que salgan a tener presencia en la provincia. Confía en que el gobernador no saque los pies del plato, pero…
A Scioli también le caen mal algunas movidas de Néstor. No tomó bien que Kirchner haya querido promover una comisión de acción política para el PJ provincial ante la ausencia de Balestrini. Lo sintió como una falta de confianza. Tampoco comparte los modos de construir espacios en cada distrito y abrirle el juego a todo el mundo para sumar votos.
De todas formas, ambos saben que se necesitan. Difícilmente la relación política y el armado lectoral los encuentre en distintos lugares dentro de un año.
El lanzamiento la semana pasada de la Corriente de Liberación e Integración Nacional (Colina), espacio conducido por la Ministra de Desarrollo Social de la Nación y hermana del ex presidente Alicia Kirchner, fue un elemento más para las especulaciones. No hubo representantes de la gestión bonaerense en el Teatro Coliseo.
Lo cierto es que los referentes del Sciolismo, encluido el gobernador, se encontraban fuera del país. Pero nadie de la segunda línea se acercó al acto. Unas horas más tarde, el Jefe de Gabinete bonaerense Alberto Pérez tuvo que salir a aclarar los tantos: “La Provincia apoya este nuevo espacio, porque vemos en Alicia a una emprendedora y luchadora incansable por los derechos de los más humildes, y porque el trabajo en equipo que se hace desde Provincia con ella en lo institucional viene dando grandes resultados”.
La propia Alicia debió aclarar a través de algunos voceros que con esta nueva corriente no busca establecer relaciones con los intendentes por encima de Scioli. El poder el Ministerio es fuerte en territorio bonaerense debido al manejo de fondos para cooperativas y subsidios, algo que los jefes comunales valoran sobremanera.
