A través de una medida cautelar, el juez José Abelardo Servín anuló la Ordenanza 8745 que permitía al Jockey Club realizar un emprendimiento comercial e inmobiliario. La concejal Durrieu presentó el recurso para exigir que se cumpla con la participación ciudadana y el impacto ambiental. El intendente Posse dijo que el único interés es preservar un pulmón verde y que haya un proyecto sustentable.
El proyecto de construcción de viviendas y oficinas comerciales en cuatro hectáreas del hipódromo de San Isidro quedó en suspenso. La Justicia del distrito hizo lugar a un recurso de amparo que solicitaba la suspensión del proceso de licitaciones que darían inicio al emprendimiento en el terreno que el Jockey Club decidió comercializar el año pasado.
La institución propietaria del hipódromo proyectaba desprenderse de un terreno situado en la esquina de las avenidas Bernabé Márquez y Santa Fe, lindantes con el hospital Melchor Posse, para dar paso a un proyecto inmobiliario del sector privado. Pero la medida cautelar firmada el lunes por el juez del Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1 de San Isidro, José Abelardo Servin, dispuso la anulación total de la ordenanza municipal N° 8745, que autorizaba la operación.
El recurso de amparo lo presentó la concejal del Frente Renovador Marcela Durrieu. Ya lo había intentado sin éxito en enero pasado, pero esta vez la iniciativa prosperó.
De acuerdo con la adecuación territorial que había realizado el municipio, en esas cuatro hectáreas se podrían construir viviendas y oficinas comerciales en edificios que no superen los tres pisos, con calles de uso público y un 40% del terreno reservado para pulmón verde. El proyecto se encontraba paralizado, según lo hizo saber la abogada del Jockey Club ante el juez Servin.
"La licitación mencionada fue dejada sin efecto por desaconsejarla actualmente las pésimas condiciones de mercado inmobiliario. Alega que la medida cautelar solicitada es inoportuna, carece de objeto concreto y como mínimo aparece totalmente prematura", se lee en la resolución del magistrado. Pero entre los considerandos del fallo se menciona que Durrieu aportó un documento que demostraba el llamado "a licitación para la recepción de ofertas irrevocables de compra del predio en cuestión" realizado por el Jockey Club.
"Para nosotros, el fallo no tiene sentido práctico porque la licitación ya estaba suspendida desde hace varias semanas. Decidimos frenarla por los problemas de los mercados inmobiliarios y cambiarios", explicó el presidente del Jockey Club, Enrique Olivera. La venta, según dijo, no está frenada, ya que, como se lo había adelantado en diciembre de 2013, la decisión de comercializar las cuatro hectáreas surge de una necesidad económica ante la imposibilidad de contar con ingresos a través de máquinas tragamonedas, entre otras razones.
Por su parte, el intendente Gustavo Posse remarcó que “no es un problema para nosotros. El único interés de la Municipalidad es que los vecinos puedan seguir disfrutando de ese enorme pulmón verde, para lo cual el Jockey Club deberá encontrar la manera de hacerlo sustentable. No hay que tratar de sacar réditos políticos sino buscar el bien común”.
Las autoridades del Jockey ya resolvieron que apelarán con el antecedente del fallo a favor que lograron en enero pasado. Mientras tanto siguen con la intención de comercializar ese terreno.

