El precandidato presidencial del Peronismo Federal ratificó que “mientras otros se bajan, yo voy para adelante”, y afirmó que no cierra las puertas a un acuerdo con otros sectores de la oposición, pero advirtió que “no nos puede unir el espanto, sino un programa de gobierno para los próximos cuatro años”.
“La unidad por el espanto no va, no sirve. Tiene que ser una unidad que trascienda camisetas políticas clásicas, pero que esté basada en lo programático. Lo programático es decir qué voy a hacer en los cuatro años que tengo para gobernar. Esto sería muy importante, porque en el arco opositor hay diferencias respecto de distintos planteos vinculados a lo social y a los avances que ha tenido Argentina”, explicó Solá durante un encuentro que mantuvo con 200 profesionales de Avellaneda.
“Lo que se discute es cómo crecer y distribuir mejor, y yo no cierro ninguna puerta, como no la cierra Cristina Kirchner, que es pragmática a la hora de hacer acuerdos. Tenemos derecho a generar espacios para unirnos distintos sectores de la oposición que tengamos una misma visión programática, mientras no sean corruptos o no hayan tenido algo que ver con lo peor de la Argentina, con el autoritarismo o con las violaciones de derechos humanos”, sostuvo.
En el encuentro, organizado por el concejal y candidato a intendente de Avellaneda, José Alessi, Solá afirmó: “Soy un político pragmático, pero tengo convicciones. Tengo límites y sé cuáles son, pero eso no me impide sentarme a conversar. Mientras otros se bajan, yo voy para adelante y estoy dispuesto a ir al 14 de agosto para demostrar que puedo ser una alternativa al kirchnerismo”.
