Por “La mañana de Urbana” pasó Silvia Saravia, referente de Barrios de Pie.
¿Qué opinión tienen ustedes sobre las facilidades que se le pueden dar al empresariado?
Hay una preocupación que tenemos en este tiempo que tiene que ver con que a veces se hacen anuncios, pero después cuando vas a lo concreto no tiene ni la dimensión ni la concreción que se esperaba, esto genera determinada expectativa. Si no hay políticas más contundentes hacia el sector económico que son las pymes, la generación de puestos de trabajo genuinos está lejos. Los planes no son la resolución de fondo, son respuestas que ha tenido la política con la creación de puestos de trabajo.
Para salir del esquema de planes. ¿Ustedes que aportarían?
Desde las pymes, no se están creando puestos de trabajo por varias cuestiones que tienen que ver con la cuestión impositiva. Pagan más impuestos quienes invierten en producción sobre todo quienes lo hacen en pequeña escala que aquellos que exportan commodities, que aquellos que tienen fuga de capitales, es decir hay una presión del sistema que no se modifica desde la dictadura militar.
Mucha gente que se acerca a las organizaciones tuvo trabajo hasta hace poco tiempo, pero en condiciones de no estar registrados, sin los beneficios que plantea nuestra constitución, con un ingreso, vacaciones, acceso a una vivienda. La gente necesita que se reactive, pero los puestos de trabajo no se terminan de crear en la magnitud que se necesita.
Polenta sin salsa en los comedores. ¿Esto pasó así?
Hay una realidad que se viene arrastrando hace tiempo y es que la asistencia de lo que son alimentos secos está muy deteriorada. A partir del año pasado se profundizó el problema con los precios y tiene que ver con una compensación de una situación de pobreza de no acceder a los alimentos necesarios con entrega de alimentos secos, entonces siempre se está corriendo desde atrás a un problema que se agrava.
Cuando asumió Alberto, armó la mesa contra el hambre y hoy casi dos años después estamos viendo que lo que se entrega a los comedores son alimentos que en realidad no son los que se necesitan entregar. La inflación hace que la tarjeta alimentar se deteriore mes a mes.
El problema no es la salsa, sino que la malnutrición sigue creciendo en nuestro país y si seguimos con este nivel de inflación de alimentos esenciales, lácteos, carnes, frutas, la situación va a seguir agravándose.
