La polémica surgió en abril cuando en una sesión, los senadores actualizaron sus dietas, en votación a mano alzada y sin debate. Luego llegó el congelamiento que rigió hasta el martes, aunque tenían tiempo hasta tercera semana de enero para decidir a futuro.
Con el congelamiento hasta finales de marzo, ya en período ordinario, los senadores continuarán percibiendo $ 4,5 millones. De no haberse concretado la maniobra de Villarruel, luego de haber reunido el consenso con los titulares de las bancadas, habrían cobrado más de $ 9 millones en febrero. (DIB) GML
