El intendente Porreti fue denunciado por “extorsión y cohecho” aparentemente por los dueños de boliches de la ciudad costera, a quienes señalan con un fuerte vínculo y alguna sociedad con el antecesor mandatario Altieri. El aviso de Scioli y la sugestiva “oleada delictiva”.
Fuente: La Política Online
La ciudad balnearia de Pinamar es reconocida por varias cuestiones: las bellas mujeres que la visitan en verano, la clase alta y media alta que se acomoda en sus playas y la presencia infaltable de Eduardo Duhalde. Ahora deberá sumar un ícono más: la denuncia de intento de soborno contra el intendente Roberto Porreti y su -inédita- posterior detención.
Porreti cayó en manos de la justicia –que finalmente le concedió un pedido de eximición de prisión- luego que los dueños de dos complejos bailables de esa localidad lo acusaran de pedir una importante suma de dinero –se habla de 90 mil pesos a cada uno- a cambio de la habilitación legal y las garantías necesarias para poder operar con tranquilidad.
La última noticia que recorre hoy las playas de Pinamar es que el Concejo Deliberante podría llamar a elecciones en 150 días, aunque en primera instancia creará una Comisión Investigadora por el caso de las coimas, al tiempo que descartaron, al menos en un primer momento, la destitución de Porreti.
El movimiento no es casual. En Pinamar gobernó durante 16 años Blas Altieri, cabeza de un partido vecinalista que perdió con Porreti las elecciones cuando nadie se lo esperaba, por menos de 300 votos. Casualmente, Altieri es el principal impulsor de esa Comisión Investigadora.
“Porreti es un perejil al que le hicieron una cama”. Esta es la frase que hoy recorre varios pasillos, todavía sorprendidos por la denuncia contra quien hace apenas 64 días cumplió su deseo de llegar a la intendencia.
Las sospechas son muchas. Aunque nadie se anima a descartar que el pedido de coimas verdaderamente haya existido, lo que creen es que los dueños de los boliches le hicieron un “marche preso” al novato intendente del Frente para la Victoria.
“Los dueños de los boliches de Pinamar son los principales cajeros de la ciudad. Se trata de los complejos de los pesos pesados que solían ser socios o aportantes del gobierno cuando estaba Altieri”, confiaron a La Política Online voceros del peronismo local, quienes se preguntaron capciosamente: “Altieri es un tipo hábil que condujo esa localidad muchos años. Debe tener algunos contactos, ¿no?”. Un dato de color: en la página oficial de la Municipalidad de Pinamar, aún figura la imagen del ex intendente vecinalista.
Otro dato no menor es que algunos afirman que, aunque la denuncia llegó de los complejos bailables, las coimas vendrían por otro lado: “El problema es con los contratos de la recolección de basura”. Esta versión también trascendió pero con el paso de las horas fue perdiendo fuerza.
Altieri no dudó en salir a dar declaraciones públicas ni bien se confirmó la detención de Porreti. Aseguró que "hay plena prueba del delito de extorsión" por parte de su sucesor y confirmó que existen "pruebas fílmicas" que lo incriminan. Esta es otra cuestión de la que nadie, aún, dio precisiones. Se habla de un video incriminatorio, pero no trascendió que es lo que se podrá ver allí.
SCIOLI Y LA OLA DE ASALTOS
Antes del suceso con el intendente, Pinamar fue también centro de rotación informativa luego que varios medios se hicieran eco de un “oleada delictiva” que aquejaba la ciudad. Al igual que ocurrió hace unos días con Junín, el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, debió trasladarse en persona al centro balneario para tomar cartas en el asunto. Pero hubo una diferencia sustancial: también viajó el gobernador Daniel Scioli.
A los pocos días de la visita de ambos y el posterior anuncio de refuerzos en la cantidad de efectivos, las noticias se revirtieron y una a una cayeron las “bandas” de delincuentes que operaban allí.
El propio Porreti salía en persona a anunciar, al hablar de la detención de “una de las dos bandas” que provocaron una serie de robos. “Anoche, mientras que estábamos en el desfile de Roberto Piazza, se aprehendió a una banda de cuatro o cinco individuos", especificó el jefe comunal.
Pero los refuerzos policiales no habría sido la única ayuda que Scioli dio al visitar Pinamar. Algunos rumores hablan de una comunicación telefónica del gobernador con Altieri, de la que no trascendió ni una palabra pero habría girado en torno a la ola de asaltos. Pocos días después, se detuvo a los delincuentes.
DE LA ECOLOGÍA AL KIRCHNERISMO
Porreti se hizo famoso en Pinamar a raíz de su militancia ecológica y su lucha por la preservación de aves y mamíferos marinos. De inicios en los noventa en la UceDe de Álvaro Alzogaray, en simultáneo empezó a realizar militancia ecológica a través de la Fundación Ecológica de Pinamar, en la que aún figura en calidad de "profesor de Ciencias Naturales".
De origen docente, fue vicedirector de una escuela primaria de Pinamar, pero su buena imagen en el electorado la obtuvo gracias a sus tareas de defensor del medio ambiente y la fauna marina.
Irónicamente, comenzó su carrera política en la ciudad balnearia dentro del vecinalista Movimiento Unión Partido de Pinamar (MUPP), liderado por Altieri. Pero luego se distanció del caudillo político pinamarense y lo venció en las pasadas elecciones por poco menos de 300 votos.
Porretti, fue avalado en esas elecciones por dos poderosos empresarios de Pinamar: Rafael de Vito (del rubro de la construcción) y Víctor Pardo (estaciones de servicios). Ellos financiaron la campaña y hoy de Vito es el primer reemplazante de Porreti por ser quien encabezó su lista de candidatos a concejales.
