El vocero presidencial aclaró esta mañana que la cumbre entre Milei y Macri no está prevista por el momento. Mientras tanto Patricia Bullrich toma protagonismo e intenta volver a acercar a los gobernadores. Macri por ahora descarta el cogobierno, pero piensa en una alianza parlamentaria con LLA.
En el día de ayer, el vocero presidencial, Manuel Adorni, notificó que la cumbre entre el presidente Javier Milei y el expresidente Mauricio Macri para armar una nueva coalición de gobierno con los partidos La Libertad Avanza del libertario y el PRO se encuentra pausada porque primero los amarillos deben resolver su propia interna partidaria.
En la habitual conferencia de prensa, Adorni remarcó que “no hay ninguna cumbre prevista” entre Milei y Macri, y remarcó que “siempre va a estar la posibilidad de sumar a todo aquel que quiera el cambio o que coincida en sus pensamientos con el cambio que queremos para la Argentina».
En este contexto, la ministra de Seguridad de Milei y excandidata a presidenta del PRO, Patricia Bullrich, se encuentra trabajando para amalgamar ambos posicionamientos y para lograr acercar a los gobernadores de Juntos por el Cambio, tarea difícil luego de los duros cruces con el presidente, por el fracaso de la Ley ómnibus en Diputados.
«Por supuesto que va a estar contemplado y se va a poder sumar”, aclaró este miércoles el vocero de un Gabinete que ya cuenta con funcionarios del macrismo como lo es Patricia Bullrich, ex titular del PRO, y Luis Petri, dirigente de la UCR, ambos exintegrantes de la fórmula presidencial de Juntos por el Cambio.
Los rumores de una supuesta fusión entre estas dos facciones se dieron luego de que Bullrich deslizara que ambos partidos están «caminando juntos» porque «la idea es muy similar» y sostuviera que varios dirigentes del PRO podrían sumarse al Gobierno, ya que «hay muchísimos nombramientos que faltan«.
«Yo empujo para ese lado, sin duda. No podemos darnos el lujo de que otra vez el cambio se frustre por los intereses que te traban», reconoció. Sin embargo, manifestó: «No me quiero apurar. Es un tema a debatir».
Mientras tanto Macri se encuentra en la búsqueda del reflote de su partido. Los gobernadores Nacho Torres y Rogelio Frigerio se reunieron con Bullrich, en medio de la discusión interna en el PRO sobre quién lidera el acuerdo con Javier Milei. Se espera un próximo encuentro de estos dos gobernadores con Macri.
Hoy nos reunimos junto al gobernador @NachoTorresCH con la ministra @PatoBullrich para avanzar en distintos temas de gestión. Tenemos la decisión política de ir a fondo, codo a codo con la Ministra y el Presidente, en contra de los delincuentes, los narcos y las mafias en Entre… pic.twitter.com/XFl3DU8vts
— Rogelio Frigerio (@frigeriorogelio) February 14, 2024
«En el tema de la fusión, nadie tiene claro bien como termina ese partido porque lo está llevando adelante Macri con Milei», declaró una fuente cercana a uno de los gobernadores que este miércoles se reunió con Bullrich.
Ambos gobernadores son parte del grupo de diez mandatarios de Juntos por el Cambio que acompañó el paquete de medidas de la ley ‘Bases’. Sin embargo, este grupo también cuestionó las críticas de Milei, quien calificó a gobernadores de «corruptos» y anunció mayor quita de fondos a las provincias.
La reunión de este miércoles, tras el regreso de Milei de Roma, estuvo «focalizada en temas de gestión» y en la necesidad que tienen ambas partes, de «empezar a mostrar que se puede hacer un trabajo positivo en conjunto entre la nación y las provincias».
Hablaron sobre «el interés de todos de dar vuelta la página de las polémicas por la ley ómnibus para intentar reconstruir los puentes con el gobierno nacional, entendiendo que no es ganancia para ninguno que siga todo tan roto y tironeado», señalaron.
Luego de tragarse su orgullo y «olvidar» los insultos recibidos, Bullrich logró un vínculo con el presidente incluso superior al que tiene su exjefe político, Mauricio Macri, a quien la hermana del presidente y jefa política de LLA, Karina Milei no ve con buenos ojos.
La derrota legislativa de La Libertad Avanza producida por la baja a comisión de la Ley Bases, significó un punto de quiebre para el presidente Milei con los opositores, a los que terminó de definir entre «aliados» y «traidores«, y marcó un sistema de polarización según su apoyo al proyecto legislativo enviado por el PEN.
De todos los bloques que habitan la Cámara de Diputados, el PRO fue el único que acompañó de manera unánime tanto en la votación en general como en los que se llegaron a hacer en particular.
Así, el Presidente confirmó que el partido fundado por Macri es la principal fuerza en la que se podría apoyar con el objetivo de fortalecer al gobierno y darle mayor gobernabilidad.
De avanzar en ese acuerdo, Milei y Macri podrían terminar de romper la segunda coalición política más importante devenida de las últimas elecciones, Juntos por el Cambio, ya que de haber acuerdo para fusionarse en un interbloque con los libertarios, el radicalismo saldría automáticamente de esa coalición, que pasaría a tener otro nombre.
Ahora empiezan a insinuar un grupo político articulado con sus diputados en el bloque Hacemos Coalición Federal, que lidera el experonista no k, Miguel Pichetto.
A través de Bullrich, concretaron un gesto político de acercamiento al gobierno y creen que el PRO debe mirar al futuro con lógica territorial, por fuera de su histórica base de sustentación en la Ciudad de Buenos Aires, y en ese juego político de equilibrios internos, los gobernadores no descartan sentarse con el propio Macri en los próximos días.
