El acto en La Boca y las declaraciones del ex presidente volvieron a poner en el ojo de la tormenta a la relación entre el patagónico y el titular de la provincia. Varios funcionarios salieron a dar declaraciones que tiran la pelota para lado de la Justicia. El factor Duhalde. Más reclamos por un plan nacional sobre inseguridad.
Tras el conocido y estremecedor caso en el que Carolina Píparo fuera víctima de la salidera bancaria que terminó abruptamente con su embarazo y la dejó internada por más de 43 días, la inseguridad volvió con todo y para quedarse por otro largo tiempo en el seno del debate político.
El Gobierno de Daniel Scioli trató de dar una rápida respuesta no sólo con la investigación policial, que tuvo en sus primeros días una dedicación full time del titular de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, sino que también apuntó a lanzar una serie de leyes, medidas y un gran desembolso de fondos en equipamiento para la Policía.
Scioli fue y es, una vez más, blanco de las críticas opositoras que le reclaman un proyecto profundo que combata la inseguridad. Se presentaron y se aprobaron un paquete de reformas y nuevas leyes en la Legislatura, se reconvocó al Consejo de Seguridad y por un tiempo la polémica parecía haber quedado atrás. Aún así, la oposición empezó a poner el ojo en la falta de un proyecto nacional que acompañe y respalde cualquier iniciativa provincial contra la inseguridad.
En este marco, las declaraciones de Juan Ignacio Buzali sacudieron nuevamente el escenario detonando en las sorpresivas palabras de Kirchner en el acto en La Boca. Cabe recordar que el marido de Carolina Píparo había denunciado públicamente que Scioli le había dicho que “tenía las manos atadas para luchar contra la inseguridad”.
LOS POR QUE DE NESTOR
Por otra parte, durante su discurso Kirchner le tiró un palazo a Eduardo Duhalde cuando afirmó que “la seguridad no la van a traer aquellos que tenían la mejor policía del mundo”. Y, aquí es donde se observa un dato clave para entender el por qué de los dichos de Kirchner que dejaron a Scioli expuesto a un cien por cien. El primer motivo del enojo tendría que ver con los elogios públicos que hiciera el antecesor del patagónico en la presidencia hacia el mandatario provincial, donde lo señala como un presidenciable.
Además, hay otra cuestión que tampoco es menor, desde la Gobernación bonaerense se habría hecho circular un sondeo que expone una mayor preocupación por la seguridad a nivel nacional. Esto también habría molestado bastante al susceptible matrimonio K.
REPERCUSIONES
Después de que se desatara la tormenta, los referentes del oficialismo, tanto K como en el sciolista, trataron de bajarle el tono a la polémica y apuntaron a la justicia más que a la política.
Así, el jefe de Gabinete de la Casa Rosada, Aníbal Fernández, señaló que “es la Justicia y no la política” lo que tiene “las manos atadas de Scioli. “Yo no creo que Néstor le haya apuntado a Daniel”, deslizó el funcionario.
En la misma línea se pronunció Alberto Pérez, jefe del Gabinete bonaerense, cuando dijo que “hay miembros del Poder Judicial, pocos, que no cumplen en toda la magnitud con la responsabilidad que tienen”.
Hasta ahora Scioli siguió con la línea de desmentir las declaraciones de Buzali, indirectamente, porque “no quiere polemizar con el marido de Píparo”; y afirmó que “los únicos que tienen las manos atadas son los detenidos por el caso”. Lo cierto es que a nadie convencen las palabras de los Jefes de Gabinete, ni las del Gobernador. El malestar está instalado y habrá que esperar cuál será el próximo gesto que defina la relación del mandatario provincial con el titular del PJ Nacional.
