El nuevo secretario de Justicia construyó su carrera en los tribunales federales, mantiene vínculos con figuras de Comodoro Py y hoy se consolidó como uno de los principales asesores legales del oficialismo.
Santiago Viola se convirtió en una pieza clave dentro del esquema político y judicial del Gobierno nacional. El flamante secretario de Justicia es considerado el principal asesor legal de Karina Milei y tuvo un rol central en la llegada de Juan Bautista Mahiques para reemplazar a Mariano Cúneo Libarona en el Ministerio de Justicia.
Personas cercanas al nuevo funcionario aseguran que su vínculo con Mahiques viene de larga data. Se conocen hace muchos años con el flamante ministro, ya que ambos coincidieron en los tribunales de Comodoro Py cuando Viola trabajaba en el juzgado federal de Ariel Lijo y el actual funcionario se desempeñaba en otro despacho del mismo fuero.
El abogado también cultivó relaciones dentro del ámbito judicial a partir de su entorno familiar. Es hijo de la letrada Claudia Balbín, quien mantiene una relación cercana con la jueza María Romilda Servini de Cubría. Hasta su reciente designación, Viola alternaba su rol como asesor informal de Karina Milei -con presencia habitual en un despacho cercano al de Eduardo “Lule” Menem en la Casa Rosada-, con su actividad en el estudio jurídico familiar.
Desde allí, incluso, continuó manteniendo reuniones vinculadas a la política partidaria. Este miércoles al mediodía recibió al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, con quien conversó sobre la intervención de La Libertad Avanza en San Luis. El senador busca regularizar el partido en su provincia y quedarse con la conducción local.
Antes de acercarse al espacio libertario, el abogado también participó en causas judiciales de alto perfil. En 2016 representó a Leandro, Melina y Luciana Báez, hijos del empresario Lázaro Báez, en una investigación por presunto lavado de dinero que llevaba adelante el juez federal Sebastián Casanello. Sin embargo, al año siguiente dejó la defensa de los acusados «por motivos personales».
Su nombre también apareció en una investigación judicial en 2019. En ese momento fue procesado por presuntamente instigar el falso testimonio de dos testigos que afirmaron que Casanello había visitado la quinta de Olivos junto a Cristina Kirchner, un hecho que luego se comprobó que no había ocurrido. Aunque inicialmente se reunieron pruebas y la Cámara Federal avanzó contra los testigos, la Cámara de Casación Penal anuló el procesamiento y dictó el sobreseimiento definitivo de Viola en mayo de 2021.
El acercamiento del abogado al espacio de Javier Milei se produjo a comienzos de 2023, cuando el proyecto presidencial del economista comenzaba a ganar impulso. Desde entonces asumió un papel activo como representante legal del dirigente y se presentó en varias oportunidades ante la Cámara Nacional Electoral, entre ellas cuando denunció a Unión por la Patria por la “difusión de noticias falsas” que, según sostuvo, perjudicaban la imagen del candidato durante la campaña.
Con la llegada de los libertarios al poder, su influencia se consolidó aún más. Viola se transformó en el principal consejero legal de Karina Milei y colaboró en la organización de las 24 delegaciones de La Libertad Avanza en todo el país. En la práctica, además, actúa como apoderado legal del partido, ya que su firma resulta indispensable para oficializar las listas de candidatos a cargos nacionales.
