El dirigente del MRP y funcionario de la Municipalidad de San Martín habló con radio UrbanaBA y analizó los resultados electorales. Se mostró optimista para noviembre y opinó en favor de que la gestión pueda recuperar la figura del Jefe de Gabinete. AUDIO.
El dirigente del peronismo de San Martín Roberto Salar dialogó con radio UrbanaBA y analizó los resultados de las elecciones. Expresó que el Frente de Todos debe tener un espacio de toma de decisión sobre el rumbo de la coalición para evitar debates públicos, y se mostró optimista para recuperar la confianza en noviembre entre aquellas personas que no fueron a votar. Valoró el trabajo del intendente Fernando Moreira y no se mostró en contra de que la gestión recupere la figura de la Jefatura de Gabinete.
¿Cuáles son tus reflexiones de las cosas que ocurrieron luego de las PASO?
Gabinete que pierde, gabinete que se mueve. Para desdramatizar toda esta locura. Los gabinetes van cambiando algunas piezas para mejorar la gestión. Se le dio un dramatismo que no tenía.
Pero eso es parte del problema, porque se hizo pública una discusión donde se agrandó la derrota. Hubo muy poco tacto político.
Pienso en lo que dijo Pepe Mugica, quien plantea que esta coalición debe tener nuevas formas de funcionamiento, que aún no tiene. Es una coalición muy amplia, con distintos colores ante cada tema. Creo que después de esto viene una reorganización, y debe haber un ámbito para discutir sin llegar a los escándalos periodísticos.
No sé si llegarán a eso. Vimos mucho nerviosismo, cartas, tuits, redes sociales, y poco debate interno.
No hubo casi debate interno. Esa es la verdad. Para seguir, debemos resolverlo. No sé cómo lo harán. Los partidos políticos están devaluados ante la gente y sus propios adherentes. Han perdido funcionalidad. Esperemos que esto sirva para acomodar las cartas, escuchar a la gente que es nuestra principal tarea, y consultarnos y charlar entre nosotros.
¿Cuál es tu lectura de las elecciones?
Fue un final anunciado. Veníamos mal. En las PASO no teníamos componentes en enfrentamiento, con lo cual baja la moral de la militancia, y ya sabíamos que no había otro para competir. Tenemos que tener una mirada mucho más seria que quedarse tranquilos porque es un trámite. En toda la Provincia, un bastión del peronismo, hemos recibido un cachetazo. Creemos que la gente va a seguir agradeciendo las cosas que se lograron, pero es una función de cada gobierno. No podíamos esperar que se reconozca la vacunación y que por eso nos voten, porque la gente siempre quiere un poquito más, y es lo que debe ser. Quienes pertenecemos a la clase política debemos estar a tono con eso. No podemos gobernar sin consultar al pueblo que gobernamos. Debemos tener un contacto muy fuerte con la gente.
¿Está perdida la elección de noviembre?
No todavía. Esta semana va a ser clave. Las próximas también, para ver si la gente empieza a creer de nuevo en el gobierno. Desde el primer día Alberto quiso hacer lo mejor, pero no salió bien. Tenemos que ser esclavos del voto que tuvimos hace dos años, para hacer otra cosa. Más allá de la pandemia, que es comprensible, pero no puede ser el escudo permanente.
Kicillof también hizo cambios, porque la Provincia se tenía que hacer cargo del resultado.
Por supuesto. Hay cambios acá, en Santa Cruz, y en todos los gobiernos que tienen política en su accionar. Debe haber cambios, y cuando se pierde más aún. Algunos lo hacen ahora, otros esperan a noviembre, pero es así. Este es un nuevo gabinete con mucho peronismo y experiencia, y eso es importantísimo.
Los nuevos nombres tienen experiencia, pero está el riesgo de que la ciudadanía piense que se ofrece más de lo mismo.
No fue buena la inclusión de muchos jóvenes que no tenían sobre sus espaldas una experiencia de gestión exitosa. Esto es real. Veremos con estas caras de gente con experiencia.
¿Hay menos votos de lo que se pensaba? Uno especulaba que el peronismo unido tiene una base electoral muy alta, en cualquier circunstancia. Un análisis era que sosteniendo al frente político, a pesar de la situación que generó la pandemia, se garantizaba un piso electoral muy alto. Pero eso no pasó.
No. No. No hubo voto en contra de quienes están en ese piso. En Provincia tenemos un voto por arriba del 30% que tiene que ver con lo ideológico. Y había que buscar al otro voto, que no le interesa mucho la política y piensa más en lo económico. En San Martín hay muchos votos, que por zona tenemos más caudal que Juntos, pero que no fueron a votar. Es mucha la gente que no fue a votar. Estamos tratando de que esa gente vote y lleguemos casi al 80% de los votos, y no a la poca cantidad que tuvimos…
63% de la gente fue a votar en San Martín. Pero tampoco es garantía que por buscar a la gente te puedan votar…
Para nada. Pero podemos bajar el voto en blanco, recuperar a quienes no fueron, y confiamos que son votantes permanentes del peronismo. Incluyo al kirchnerismo, que en realidad es un bautismo periodístico, o el albertismo, porque el gran hacedor de la coalición es todo el peronismo. Calculo que vamos a tener una mejor elección en San Martín, con más votos válidos. Pero está en la voluntad de la gente, hay que hacer la militancia tradicional que no se hizo, buscar a cada votante en su casa, y confiamos en los referentes barriales. Si no lo hacemos vamos a tener problemas.
¿Hablaste con Moreira después de la derrota?
Tuvo 90 días de gestión. Cuando estaba arrancando se encontró con la pandemia, e hizo muy bien en priorizar la salud. Ahora está replanteando todo y empezando a moverse en la gestión, y en los temas políticos electorales. La gestión no se abandonó nunca. Lo veo firme, bien, con todo por hacer.
Está en debate el rol de la Jefatura de Gabinete como un lugar central de la política, en Provincia y Nación. ¿Moreira necesita un Jefe de Gabinete?
Moreira fue el último Jefe de Gabinete que tuvo Katopodis. Creo que hace falta para ordenar la gestión, y una mesa política que vea hacia dónde vamos, y hasta dónde.
¿Vos decis que la gestión de Moreira necesita un Jefe de Gabinete?
Fernando Moreira tiene la gran ventaja de que es un sereno de la política. Es muy tranquilo. Tal vez para la vorágine nuestra puede parecer lento, pero piensa las cosas con mucho tiempo, y no sería muy distinta su conducción teniendo o no un Jefe de Gabinete, porque es quien baja las órdenes del intendente. Si bien no es imprescindible, creo que no sería nada malo volver a tener jefatura de gabinete.

