La ley que limita a dos mandatos consecutivos vuelve a tensar a la política bonaerense: más de 80 intendentes y varios legisladores quedarían fuera de carrera en 2027 si no hay cambios en la normativa.
Sobre el cierre del año volvió a encenderse en la provincia de Buenos Aires la discusión por el posible regreso de las reelecciones indefinidas para intendentes y legisladores. La ley vigente limita a dos los mandatos consecutivos por el mismo cargo y, aunque no existe aún un acuerdo político para modificarla, el impacto que tendría su continuidad ya empieza a reordenar el tablero electoral de cara a 2027.
El espacio que más arriesga si no hay cambios es el peronismo. En Fuerza Patria hay 12 legisladores provinciales que ya cumplieron más de un período consecutivo y no podrán renovar. Entre ellos figuran nombres de peso como Rubén Eslaiman, impulsor de la norma vigente; el senador Emmanuel González Santalla, referente de La Cámpora; y el vicepresidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alexis Guerrera.
La situación es aún más delicada en el plano municipal. Son 52 los intendentes peronistas que no podrán volver a presentarse, un dato que explica por qué el gobernador Axel Kicillof tiene especial interés en impulsar una reforma. Desde su entorno ya dejaron trascender que el Ejecutivo provincial avanzará en ese sentido.
En la Primera sección electoral, en el norte del conurbano, hay 14 intendentes peronistas alcanzados por la limitación, entre ellos Mario Ishii (José C. Paz), Gustavo Menéndez (Merlo), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Julio Zamora (Tigre) y Ariel Sujarchuk (Escobar). También integran ese grupo Mariel Fernández (Moreno), quien ya manifestó que no buscará la reelección y proyecta una candidatura provincial, además de jefes comunales como Federico Achával (Pilar), Lucas Ghi (Morón) y Juan Andreotti (San Fernando).
En la Segunda sección, cinco intendentes de Fuerza Patria quedarán fuera de carrera: Ricardo Alessandro (Salto), Cecilio Salazar (San Pedro), Esteban Sanzio (Baradero), Iván Villagrán (Carmen de Areco) y Diego Nanni (Exaltación de la Cruz).
La Tercera sección, el corazón electoral del conurbano, concentra otra porción clave del problema. Allí, 12 de los 17 intendentes peronistas no podrán competir nuevamente, entre ellos Fernando Espinoza (La Matanza), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Mayra Mendoza (Quilmes), Mario Secco (Ensenada) y Fernando Gray (Esteban Echeverría).
En el interior bonaerense, la situación se replica. La Cuarta sección tendrá seis intendentes peronistas sin reelección; la Quinta, ocho; la Sexta, cinco; y en la Séptima, dos, aunque uno de ellos ya dejó el cargo para asumir como senador.
La UCR tampoco queda al margen del impacto. De las 27 intendencias radicales, 17 no podrán renovar mandato si la ley sigue vigente. Hay casos emblemáticos como Miguel Lunghi, de Tandil, con seis mandatos consecutivos, y Miguel Gargaglione, de San Cayetano, con cinco. Además, el radicalismo tiene dos legisladores provinciales que no podrán reelegir en 2027.
En el PRO, la restricción alcanza a siete intendentes, entre ellos Sebastián Abella (Campana), Javier Martínez (Pergamino), Guillermo Montenegro (Mar del Plata) y Pablo Petrecca (Junín), quien ya dio el salto al Senado bonaerense para sortear la limitación. En la Legislatura, solo dos diputados del espacio están impedidos de buscar un nuevo mandato.
En cuanto a La Libertad Avanza, el impacto es mínimo: la única limitación relevante sería la del exintendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, aunque su futuro político parece orientado al ámbito legislativo. La Coalición Cívica, en tanto, tiene un solo diputado alcanzado por la norma.
Por último, entre los intendentes vecinalistas, son cuatro los que no podrán aspirar a un nuevo mandato, entre ellos Guillermo Britos (Chivilcoy) y Arturo Rojas (Necochea).
Con este panorama, la discusión por las reelecciones deja de ser un debate abstracto y se convierte en una disputa concreta de poder. La decisión de modificar o sostener la ley marcará no solo las candidaturas de 2027, sino también el recambio —o la continuidad— de buena parte del mapa político bonaerense.
