La administración de Luiz Inácio Lula da Silva profundizó el conflicto diplomático con la Argentina al citar al embajador Guillermo Raimondi y convocar a consultas a su representante en Buenos Aires. La escalada se produjo luego de las declaraciones de Javier Milei durante un acto en San Pablo.
La crisis diplomática entre la Argentina y Brasil volvió a escalar luego de que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva decidiera convocar al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Raimondi, para expresarle formalmente el malestar por las declaraciones que realizó el presidente, Javier Milei, durante su visita a San Pablo.
La medida se adoptó después de que el mandatario argentino acusara al gobierno brasileño de impulsar una supuesta «campaña antiargentina» y lanzara duras críticas contra Lula.
La citación de Raimondi se produjo pocas horas después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil resolviera llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, en una decisión que representa un fuerte gesto de protesta diplomática y evidencia el creciente deterioro del vínculo bilateral. El diplomático brasileño viajará en las próximas horas a su país para mantener reuniones con autoridades del Palacio del Planalto.
Desde el Palacio de Itamaraty consideraron que las expresiones de Milei resultan incompatibles con la histórica relación entre ambos países y advirtieron sobre las consecuencias que podrían generar para un vínculo estratégico tanto en el Mercosur como en el comercio regional. Durante el encuentro con Raimondi, las autoridades brasileñas le transmitieron el rechazo oficial del gobierno de Lula a las declaraciones formuladas por el jefe de Estado argentino.
En tanto, desde la Casa Rosada evitaron adelantar una respuesta a la convocatoria realizada por Brasil. Sin embargo, el conflicto se intensificó luego de que Milei reiterara sus cuestionamientos al presidente brasileño y lo responsabilizara de financiar una campaña de desprestigio contra la Argentina. Las diferencias políticas e ideológicas entre ambos mandatarios ya habían marcado la relación desde el comienzo de la gestión libertaria, aunque esta nueva escalada ubicó el vínculo bilateral en uno de sus momentos de mayor tensión.
La convocatoria a consultas del embajador Julio Bitelli fue resuelta por el canciller brasileño, Mauro Vieira, tras conocer las declaraciones de Milei durante la convención nacional del Partido Liberal (PL), realizada el sábado en San Pablo. De acuerdo con el diario O Globo, el ministro tomó conocimiento de los dichos del mandatario argentino mientras regresaba de una gira por Asia y, antes de arribar a Brasilia el domingo por la mañana, decidió avanzar con la medida para evaluar la situación junto a las máximas autoridades del gobierno brasileño.
