El ministro consideró además que se trata de «diferencias ideológicas» entre el gobierno argentino y el de Brasil, pero que no deben pasar al plano institucional.
Tras la polémica que desataron los duros insultos que el presidente Javier Milei emitió sobre su par de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, el canciller Pablo Quirno aseguró que «no hay chance de romper las relaciones» con el país vecino y se limitó a considerar que se trata de «diferencias políticas e ideológicas» entre ambos mandatarios.
«No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompan las relaciones. Nosotros no lo llevamos al plano institucional. Esperamos que el embajador retorne al país lo antes posible», enfatizó Quirno en diálogo con el periodista Eduardo Feimann por Radio Mitre. Se refería al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, llamado a consultas el domingo, tal como anticipó ese mismo día Clarín, ante el fuerte malestar expresado por el Planalto, sede del Gobierno, e Itamaraty, la cancillería brasileña. Horas después le entregaron una dura protesta al embajador de Milei en Brasilia, Daniel Raimondi.
En ese marco, Quirno comentó que no van a «responder a las declaraciones que está haciendo Lula ni los funcionarios» del gobierno de Brasil, y destacó: «Hay una contienda electoral que queremos que salga de una manera y ellos de otra. Nosotros pensamos que lo que está haciendo Lula en Brasil no es lo que corresponde».
Brasil y Argentina atraviesan una grave crisis diplomática después de la participación de Milei en el acto de oficialización como candidato a presidente de Flávio Bolsonaro. El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, competirá en las presidenciales del 4 de octubre, donde Lula buscará su segundo gobierno consecutivo después de dos períodos previos entre 2003 y 2010.
Incluso es tan grande el asunto que se metió en la campaña electoral, con el apoyo explícito de Milei a Bolsonaro -quieren ampliar lo que llaman la ola azul, con la tendencia de derecha a la región- y no sólo en Brasil, sino en la prensa internacional hay cantidad de artículos que proyectan hasta el impacto del choque en las elecciones, en el comercio bilateral y en los modos de relacionamiento regional.
Lo cierto es que en diálogo con Clarín, fuentes del vecino país confiaron en que desde hace tiempo Itamaraty le había advertido a Buenos Aires que existía «una línea roja» que Milei no podía traspasar y la traspasó. «Las ofensas personales contra el presidente y un juez de la Corte suprema y los ataques a la justicia brasileña, en el territorio brasileño» no podían permitirse, advirtieron a este diario.
De acuerdo a lo que pudo confirmar Clarín de otras fuentes oficiales -para el caso, este diario también había publicado que el Planalto e Itamaraty analizaban qué hacer con Argentina según lo que hiciera Milei- las advertencias fueron hechas en la previa del viaje del jefe de Estado argentino a apoyar a Flavio Bolsonaro. Y fueron hechas por canales diplomáticos oficiales y a través de los distintos interlocutores en las relaciones bilaterales.
Según CNN Brasil, Itamaraty dejó en claro que el gobierno de su país «toleraba las diferencias ideológicas, pero no los insultos personales contra Lula ni contra otras autoridades brasileñas durante una visita oficial al país.»
Al mismo tiempo, en el gobierno vecino retrucan los intentos libertarios por equiparar la visita de Lula a Cristina en prisión domiciliaria en julio de 2025, ya que entonces Itamaraty tomó distancia, y se presentó como una visita privada a diferencia de la presencia institucional de Milei, Karina, Quirno y Kreckler en el acto de lanzamiento de Bolsonaro hijo.
Tambien rechazaron que los asesores que trabajaron para el PT hayan trabajado para la campaña presidencial de Sergio Massa, puesto que eso suele ocurrir ya que también trabajaron para el PRO. Y los asesores de Milei también trabajaron para distintos candidatos de la derecha en la región.
Pero nada de ello fue suficiente, ya que tanto Milei como su canciller Quirno buscan que el libertario se convierta en el referente de la nueva derecha regional que algunos empezaron a llamar la «ola naranja». Hace referencia a que realidad son aliados de Donald Trump.
En el acto del Partido Liberal que coronó a Bolsonaro candidato Milei se refirió a Lula como «presidiario», «ladrón», y «basura socialista» en un discurso encendido y repleto de ofensas en el que lo acusó también de despilfarrar el dinero público de Brasil. En primera fila lo respaldaron Quirno y Karina Milei.
Pero además, también hay mucha molestia con el cónsul en San Pablo, Luis María Kreckler, que armó tanto la reunión de Milei al gobernador Tarcísio de Freitas, que compensó la frustrada visita del libertario a Jair Bolsonaro, preso en su domicilio en Brasilia por encabezar un intento de golpe de Estado.
Milei también llamó «basura calva» al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes, instructor del juicio a Jair Bolsonaro y quien le prohibió recibir numerosas visitas en tiempo de campaña electoral entre ellas la del mandatario argentino.
Funcionarios del gobierno brasilero repudiaron duramente las declaraciones de Milei en los últimos días. El ministro Jefe de la Secretario General de la Presidencia de Brasil, Ghillerme Boulos, tildó de «imbécil» al libertario, y el ministro de Hacienda, Darío Durigan, lo llamó «payaso». Lula, por su parte, sólo se refirió al caso con una ironía «¿Quién es ese tipo?», lanzó en un pasillo del Planalto a los periodistas.
La escalada podría empezar a bajar en los próximos días. Raimondi sigue haciendo su trabajo como siempre, dijeron en Buenos Aires, y Bitelli podría volver en breve. Todo dependiendo de la evolución de la crisis que es muy grave. Y habría que ver cuánto ganó Lula de ella y cuánto Bolsonaro hijo. .
Tanto el canciller brasileño Mauro Vieira como Quirno coincidieron este martes en la asunción de Keijo Fujimori en Lima. Pero no se reunieron, según supo este diario. El brasileño representó a Lula, que no asistió para no verlo a Milei. Y Quirno acompañó a los hermanos Milei al acto de posesión y juramento de Fujimori.
En Brasil la opinión pública es muy nacionalista y ahora se encuentra cruzada por el arancelazo de Trump, en plena campaña también, buscando ayudar al primogénito del ex presidente, uno de cuyos hijos, Eduardo Bolsonaro es amigo del secretario de Estado, Marco Rubio.
«Tenemos que enmarcar este episodio en una serie de episodios que vienen ocurriendo por diferencias políticas e ideológicas entre Milei y Lula. Vemos el mundo de una manera totalmente diferente», enfatizó Quirno este miércoles.
Y retrucó: «No vale la pena entrar en la situación de quien dijo esto y lo otro. Argentina no eleva este tema al nivel institucional, lo separamos del carril ideológico».
En esa línea, el canciller habló sobre la ola de críticas contra Argentina que surgieron en medio del Mundial 2026 y señaló que principalmente proviene de cuentas en redes sociales «brasileras y mexicanas». Aunque agregó: «No tengo pruebas de que alguien lo haya pagado», dijo sin hacer referencias a otros trascendidos. De que la campaña tiene su usina en operadores digitales en Gran Bretaña enojados por el despliegue de un mensaje de los jugadores de la celeste y blanca tras ganarle a Inglaterra y en el que se leyó «Las Malvinas son Argentinas».
Nada fue confirmado al respecto. Pero el presidente Milei había acusado en una entrevista radial al gobierno de Brasil de poner plata en una campaña contra el país porque «Argentina es faro de Occidente» y «estamos poniendo en jaque la política de estos chorros que se escudan detrás del Estado para robarle a la gente». Quirno retuitea todos los mensajes de Milei.
Por otra parte, Quirno destacó la presencia de Milei en Perú, durante la asunción de Keiko Fujimori este martes, y aseguró que refleja un «cambio de tendencia en el continente».
«Es un honor y un privilegio acompañar a Keiko Fujimori en su asunción de tan querido país. Ilustra el cambio de tendencia en todo el continente: Chile, Honduras, Colombia», enumeró Quirno, quien señaló que esto «refleja la centralidad y la influencia de Milei en la región».
Y marcó: «Milei es un defensor global de las ideas de la libertad, tenemos una alianza estratégica con Estados Unidos, pero también esto está dado por el liderazgo de Milei, que se refleja en la región especialmente».
