El senador nacional por Chubut del Frente de Todos cuestionó el proyecto que el Senado volvería a tratar la próxima semana para derogar la Ley de Tierras. En diálogo con Urbana BA, sostuvo que la iniciativa pone en riesgo la soberanía sobre zonas estratégicas, denunció presiones del Gobierno sobre las provincias y aseguró que el oficialismo aún no tiene garantizados los votos para aprobarla.
«Liberar a que cualquiera pueda venir y quedarse sin ningún tipo de control, sin saber con qué objetivo y dejando la potestad que tiene un país sobre sus territorios, me parece que es un enorme error». Con esa definición, el senador nacional por Chubut del Frente de Todos, Carlos Linares, volvió a expresar su rechazo al proyecto conocido como «inviabilidad de la propiedad privada», que entre otros puntos deroga la Ley de Tierras de 2011 y elimina las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros.
En declaraciones a Urbana BA, el legislador sostuvo que la iniciativa «no tiene ni ton ni son de principio al fin» y advirtió que habilita la venta irrestricta de tierras incluso en «zonas de fronteras, zonas de ríos, zonas de lagos», sectores que consideró estratégicos para la soberanía nacional.
Linares recordó que la Patagonia ya atravesó conflictos por la compra de grandes extensiones de tierras por parte de extranjeros. «Nosotros en la Patagonia ya lo sufrimos, sufrimos mucho. Hay mucha venta de tierras a extranjeros en zonas de casi límites con el país de Chile», afirmó. También señaló que el caso de Joe Lewis «es el más conocido, pero hay muchos otros temas más».
El senador vinculó el proyecto con otras medidas impulsadas por el Gobierno nacional. «Va de la mano con este tema del blanqueo de capitales, de la inocencia fiscal, de que las inversiones que se hagan… viene de la mano del RIGI», sostuvo. Y en ese sentido, advirtió: «Es todo un tema que se está apropiando de nuestro territorio de una manera rápida, veraz, y que tiene poco debate, poco diálogo».
Sobre el rol de los gobernadores, Linares cuestionó la falta de pronunciamientos públicos contra la iniciativa. «Los veo al contrario, veo que están siendo apretados, hostigados por el Gobierno nacional y no entiendo o no comprendo por qué son tan sumisos al avance de este Gobierno nacional», aseguró.
