La referente feminista dialogó con Otra Oportunidad, por Radio UrbanaBA, y se refirió a las distintas consignas que se levantaron en la marcha del 8M y en el Paro Internacional de Mujeres. Es optimista con el proyecto del gobierno para legalizar el aborto, y abogó por modificar prácticas machistas que luego terminan en femicidios.
Raquel Vivanco es referente de la organización Marea feminista popular y disidente, y estuvo a cargo del observatorio “Ahora Que Si Nos Ven”, que en las últimas horas informó que en Argentina hubo un femicidio cada 12 horas en lo que va de este año.
Las últimas cifras mostraron que en Argentina hubo más femicidios que días durante el año en curso.
Creemos que es una realidad que nos golpea hace años. Sufrimos un vacío enorme en las políticas públicas los últimos cuatro años. Gracias a la movilización del feminismo organizado en las calles hemos conquistado un Ministerio de la Mujer, Género y Diversidad, y desde ahí se anuncian un montón de políticas integrales para combatir la base de la desigualdad. Cuando se habla de lo necesario de un sistema de cuidados que debe implementar el estado para garantizar la plena participación de las mujeres en el espacio pública o podamos asumir de manera colectiva la carga del trabajo no remunerado, estamos hablando de uno de los principales obstáculos para avanzar hacia sociedades más equitativas. Es una de las cosas más importantes que se han anunciado. Jerarquizar las políticas públicas de la materia es un buen augurio. Ahora, necesitamos como sociedad reflexionar fuertemente sobre la problemática de la violencia machista y los femicidios. Es algo con lo que venimos lidiando hace muchos años. Nos preocupa y nos ocupa. Hoy marchamos en la calle y la consigna es “La deuda es cono nosotros”, porque queremos hacer visibles las distintas formas de violencia que recaen en las mujeres y diversidades. Vamos a reclamar en el Congreso que se apruebe el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. Es una de las principales consignas. Y tenemos esperanza sobre los anuncios presidenciales sobre este proyecto. Es un escenario auspicioso comparado a los años anteriores para avanzar en conquistas y deudas pendientes.
¿Qué diferencias puede tener este proyecto de los que se venían trabajando?
No hemos accedido al proyecto y no puedo decirlo. Que sea un proyecto de legalización nos pone un piso muy alto. Sabemos que en Diputados tenemos el antecedente de la media sanción en 2018. Y que el Ejecutivo apoye nos pone en mejor situación en el Senado.
¿Qué expectativas tenes de la marcha y cuánta adhesión al paro puede haber?
Va a ser una movilización masiva, como todas las anteriores. Todas las fechas significativas para el movimiento de mujeres congregan a miles y miles de personas. La adhesión al paro la conoceremos mañana. En el ámbito privado es muy complicado que las mujeres puedan sumarse, porque reciben apercibimientos o descuentos del día y la situación económica es muy compleja. El paro también implica dejar de hacer las tareas de nuestro hogar, que sean nuestros compañeros hombres que asuman las tareas de cuidado, para sumar a la tarea de reflexión colectiva y el rol que debe cumplir estos días.
¿Creen que el Estado deberá hacerse cargo de las estadísticas?
Yo ya no presido el Observatorio “Ahora que si nos ven”, y las estadísticas existen en del Ministerio de Desarrollo Humano o la Corte Suprema. Pero esperamos que se avance en mecanismos que ayuden a tener registro para posicionar políticas públicas.
¿Qué expectativas tienen del trabajo del Ministerio de la Mujer, Género y Diversidad?
Tengo muchas esperanzas. El colectivo de compañeres a cargo están muy comprometidos con esta lucha, vienen de este movimiento feminista. Tienen un compromiso indiscutido. Van a poder, con el apoyo de las organizaciones, que permita transformar la realidad de miles de mujeres atravesadas por un sinfín de violencia.
¿Qué debería funcionar mejor para que deje de existir el femicidio?
Es un problema integral. El estado tiene una responsabilidad muy alta en sensibilización y prevención. Cada uno de nosotros debe reflexionar fuerte para deconstruir las prácticas que sostienen la brutalidad de los femicidios. El femicidio es la expresión más violenta de la violencia machista, pero para llegar ahí existe una estructura de desigualdades y violencia que en muchos casos son naturalizadas. Las políticas vinculadas a la igualdad económica y acceso a empleo en igualdad de condiciones, son claves.
