En el reparto de autoridades, la propuesta del curtismo será acompañada por gran parte de la oposición. A pesar de que el massismo ganó las últimas elecciones y es la segunda fuerza en el Deliberativo, queda relegado en la representación. Los acuerdos políticos. Las comisiones y vicepresidencias como prendas de cambio.
Por Elisa Rossi
En Tres de Febrero está a punto de repetirse una historia conocida. El oficialismo pierde en las urnas, pero retiene el poder absoluto de la conducción del municipio. O sea, pierde por decisión de la voluntad popular, pero gana merced a los acuerdos políticos con quienes la gente eligió como opositores a la gestión.
El viernes 6 juran los concejales electos en octubre. A partir de esta conformación, que la integran los 12 flamantes ediles y otros 12 votados hace dos años, el cuerpo queda con 11 manos curtistas y 13 en teoría opositoras. Ese primer dato debería tener su correlato, a priori, en la elección de las autoridades.
Sin embargo, el Frente para la Victoria se repuso rápido de la última derrota electoral, en la cual el massismo le sacó casi 20 puntos de diferencia. Agustín Ciorciari, presidente del Concejo hace dos décadas, dejó claro desde un principio que buscaría su reelección en el cargo; en algún momento, el panorama estuvo “tormentoso”, como bien definió un conocedor del radiopasillo, pero las múltiples charlas - y una manito del Ejecutivo - con la mayoría de los opositores dieron su fruto.
De la vereda de enfrente no se tejieron las redes necesarias para abroquelar una propuesta única. Y alguno hasta no se animó a avanzar por la conducción del Deliberativo pensando que es una bomba de tiempo. El Frente Renovador no superó diferencias internas (incluso desoyendo algunas disposiciones de Sergio Massa) y el Frente Progresista, que dijo que no quería quedar en medio de la trampa de optar entre peronistas, va derecho a una votación afín a Ciorciari.
Tuvo lugar este jueves la reunión para definir la sesión preparatoria, que será presidida por la massista Dora Aguilera, y para repartir comisiones. Quizá este es el dato de algo en lo cual cedió el curtismo para quedarse con el manejo del poder: abrir el juego en el reparto de comisiones, sin entregar las más sensibles, claro está.
Del encuentro salieron satisfechos el oficialismo, el Frente Progresista, la denarvaísta Julieta Requena y en menor medida el camionero Juan Carlos Bolischki. En cambio, los seis referentes del massismo se fueron sólo con cuatro comisiones; tres de ellos adelantaron que el viernes no van a votar de ninguna manera la moción ideada por el curtismo.
También, Curto y Ciorciari cedieron alguna (s) vicepresidencia (s). En el seno interno, en discusiones acaloradas debatieron para quién es la vicepresidencia primera y la titularidad del bloque. Los nombres en danza, Julio Anabia y Raúl Bazán, imponiéndose el primero, quien se quedó con ambas cosas. De todos modos, no hay que descartar novedades hasta 5 minutos antes que arranque la sesión.

