La inyección de volumen político que le impregnó al Gobierno ni bien asumió como Jefe de Gabinete se desdibujó y hoy el ex gobernador de Tucumán cumple un rol secundario.
Luego de la derrota en las PASO, y por pedido explícito de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el entonces gobernador tucumano Juan Manzur desembocó en la Jefatura de Gabinete con una premisa principal: inyectar volumen político. La impronta de alguien que no tiene límites en sus ambiciones se notó rápidamente: reuniones con los ministros a primera hora; encuentros con gobernadores e intendentes de manera permanente y sus vínculos políticos en Washington.
La energía del ex ministro de salud llevó buenos resultados a un golpeado oficialismo y en las elecciones generales el Frente de Todos pudo remontar lo sucedido en las PASO. En paralelo, la entrometida gestión del jefe de los ministros trajo recelos en varios sectores del frentetodismo.
A meses de su asunción, ya nada queda parece quedar de ese volumen político; de la activa participación en los anuncios de Gobierno y la articulación con las demás carteras. Todo eso se fue desdibujando con el correr de los días. Y la ambición presidencial de Manzur, algo que se habló muchos los primeros días ni bien asumió, también.
En la actualidad, Manzur parece estar aislado y tener un rol secundario en la composición del Gobierno. La incorporación de Gabriela Cerruti como portavoz oficial le terminó de sacar protagonismo y corrieron varias versiones de una posible renuncia que luego fueron desmentidas. Pero lo cierto es que su agenda propia se fue desinflando de a poco.
Cumpliendo con la Ley de Fortalecimiento de Sostenibilidad de la deuda pública, junto a @Martin_M_Guzman presentamos en @DiputadosAR el proyecto para avanzar con el acuerdo alcanzado con el FMI y que sea aprobado por los representantes del pueblo argentino y de las provincias. pic.twitter.com/O092k3Y4IF
— Juan Manzur (@JuanManzurOK) March 7, 2022
El lugar del Jefe de Gabinete hoy parece pasar por acompañante y como la figura de los Gobernadores en el Gabinete, algo que le da, a priori, gobernabilidad a Alberto Fernández. En el inicio del ciclo lectivo fue a La Rioja con el presidente y en la Cámara de Diputados le dio apoyo a Martín Guzmán cuando el ministro de Economía defendió el acuerdo con el FMI el día lunes.
En rigor, en tan solo 5 meses Manzur pasó de ser uno de los mayores protagonistas del Frente de Todos y un posible candidato presidencial a un mero actor de reparto.
