A una semana del inicio oficial de clases y tras el cambio de Gobierno, proveedores de comedores escolares aseguraron que la deuda que mantiene la Provincia con el sector asciende a 750 millones de pesos. En este contexto, remarcaron que no están en condiciones de comenzar el ciclo lectivo.
“No esperábamos un principio de año así; el Gobierno de María Eugenia Vidal interrumpió la cadena de pago en diciembre luego de depositarnos 30 millones de pesos”, afirmó el presidente de la Asociación Bonaerense de Prestadores de Servicio de Comedores Escolares y Afines (A.B.P.S.C.E.A), Héctor Acevedo.
En este sentido, indicó que tras la última entrega, que representó el 4 por ciento de lo adeudado, muchos proveedores no alcanzaron a pagar las deudas. “Hay compañeros que están hipotecando sus locales o casas para seguir trabajando”, dijo y agregó que por la experiencia vivida durante la gestión de Daniel Scioli no aceptarán el pago con bonos porque “si salen en marzo recién los podremos cobrar en junio o julio”.
El representante del sector que nuclea a 8 mil trabajadores directos y 20 mil indirectos, destacó que en varios distritos no están garantizados los comedores escolares aunque se las “ingeniarán” para darle de comer a los chicos, ya que entre las prioridades del Ministerio de Desarrollo Social no estaría pautado un aumento en el monto destinado a la ración diaria por alumno, que asciende a seis pesos.
En esta línea, Acevedo informó que el titular del área, Santiago López Medrano, aún no los ha recibido a pesar de sus innumerables pedidos de reunión. “Dudamos que le interese el funcionamiento del programa. Asumió en diciembre y todavía no le conocemos la cara; él debería atender inmediatamente nuestras demandas”, concluyó el titular de A.B.P.S.C.E.A.
