Los fondos para el área están estipulados en $581 mil millones; en tanto el FdT lima asperezas internas para avanzar en su tratamiento.
El bloque de diputados del Frente de Todos, que encabeza Máximo Kirchner, se reunió este lunes en forma presencial en el Congreso. La reunión fue para analizar el proyecto de presupuesto que elaboró el ministro de Economía, Martín Guzmán, y que Kirchner prometió revisar. También se habló de la derrota en las PASO y la perspectiva para las legislativas del 14 de noviembre.
Los presupuestos resultan una guía para analizar las prioridades de un gobierno. Por ejemplo, en la obra pública, donde se prevé duplicar (+103%, hasta $ 581.000 millones) la inversión en proyectos nacionales y elevar 43% (hasta $ 733.000 millones) las transferencias a provincias (los gobernadores presionan por subsidios en tarifas y transporte) y empresas públicas, aunque las cifras hay que ajustarlas por una inflación prevista en un 33% por Guzmán.
El presupuesto atribuye el alza a obras de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), como la autopista Presidente Perón, en la provincia de Buenos Aires; la de la ruta nacional 22 en Río Negro, que lleva años en ejecución; la provincial 56 entre General Conesa y General Madariaga, rumbo a Pinamar y Villa Gesell; la autopista de la ruta nacional 34 entre Angélica y Sunchales, provincia de Santa Fe; la de la 40 entre Mendoza y San Juan; y la autovía nacional 11 en Resistencia.
El incremento de la inversión pública también obedecerá al plan Juan Manso, por el que el Estado ha vuelto a repartir computadoras entre los alumnos, después del parate en el gobierno de Cambiemos.
La construcción de la primera etapa de un gasoducto bautizada como Néstor Kirchner entre Tratayén (Neuquén, en la zona de Vaca Muerta) y Salliqueló (Buenos Aires), proyectos para el mejoramiento de las líneas ferroviarias Belgrano Cargas, Sarmiento, Roca, San Martin y Belgrano Sur), la construcción de los reactores nucleares RA10 y CAREM; iniciativas del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA) para llevar agua potable y cloacas a 2,7 millones de personas.
También se incluyen proyectos del Ministerio de Obras Públicas, como infraestructura urbana en la cuenca Matanza-Riachuelo, acondicionamiento de parques, reservas ecológicas, apoyo a municipios y el programa Argentina Hace, de «obras de ejecución rápida con mano de obra local y que promueve la paridad de género, el desarrollo de la inclusión social, la integración de jóvenes desocupados y la participación comunitaria», detalla la iniciativa enviada por Guzmán.
Entre las transferencias a empresas públicas para inversiones, se mencionan las obras de infraestructuras de las empresas de transporte ferroviario (DECAHF, ADIF, SOFSE, FASE y BCL) y vial (Corredores Viales SA), AySA e Integración Energética Argentina SA (IEASA). Entre los proyectos de AySA, la empresa que preside Malena Galmarini, se incluyen la finalización del acueducto Juan Manuel de Rosas en Escobar, la continuación de la planta de Dock Sud y otras obras en Escobar y Pilar, una planta de tratamiento en Laferrere, depuradoras en Merlo, José C. Paz, Malvinas Argentinas y San Miguel.
Por ahora, no hay señales en la Cámara Baja que el Presupuesto comience a ser tratado, si bien ya ha habido avances en las conversaciones. En concreto, se trata de las diferencias internas que marca el Frente de Todos, sobre en todo en materia de subsidios, en donde no queda claro, cómo será la reducción de esos recursos según plantea Guzmán, y que a su vez alarma el kirchnerismo.
Desde la oposición señalan que ven con preocupación que la inflación sea del 33%, y el dólar de $131, dado que vuelve a marcar inconsistencias al igual que en años anteriores. También ponen foco sobre el acuerdo con el FMI, que según el borrador, estaría alcanzado antes de marzo de 2022.
