Todo indica que Pablo Lanusse, actual abogado de Juntos por el Cambio, será el encargado de planificar la estrategia judicial. El paralelo, dirigentes de Cambiemos defienden al ex presidente de forma mediática.
La causa sobre el presunto espionaje ilegal en el Gobierno anterior sigue avanzando en los tribunales de Lomas de Zamora. A pesar de estar fuertemente comprometido, el ex presidente, Mauricio Macri, se mantiene en silencio.
Por supuesto, esto no quiere decir que el ex mandatario prepare su defensa para intentar desprenderse de una causa muy sensible y que tanto le preocupa. La misma, se desprende en dos aristas centrales: la judicial y la mediática.
En cuanto a lo que compete en materia de Derecho, Macri depositó la estrategia judicial en manos de su abogado Pablo Lanusse, que también es el abogado de Juntos por el Cambio. Según algunos trascendidos periodísticos, Lanusse sería el vocero legal de Macri en esta cuestión.
Pero para esa instancia aun falta. Lo que sí quedó claro es la estrategia mediática, la cual está encabezando el ala dura de Juntos por el Cambio, donde se utilizan términos como «vienen por él», «es un ataque hacia Macri».
Dicha estrategia quedó plasmada en el comunicado que firmaron los dirigentes de Cambiemos con mayor peso político como Macri, Larreta, Bulrrich, Cornejo, Carrió, Pichetto, entre otros.
«Un sector del oficialismo parece enfocado en enrarecer el clima político, con el aparente objetivo de conseguir la impunidad de ex funcionarios procesados o condenados por corrupción», mencionó el texto.
El documento, titulado Unidos en Defensa de la Verdad y la Trasparencia, se elaboró para comunicar la «procupación» del accionar de la Justicia, luego del allanamiento que se realizó en la casa del ex secretario presidencial, Dario Nieto.
Desde Juntos por el Cambio hacen eje en la figura de Nieto como víctima: dicen que eligieron a un «buen chico, humilde y trabajador«. El ex secretario salió a hablar del tema con el diario La Nación y dijo: «Esto no es un ataque contra mí, es un ataque contra Mauricio Macri y contra Juntos por el Cambio, contra nuestros valores, nuestra libertad y la República».
Esta postura, se robusteció con las detenciones a Susana Martinengo, ex secretaria de Documentación Presidencial, y a otros 21 involucrados, por orden del juez Federico Villena.
Los 22 acusados serán indagados y están acusados de los delitos de espionaje ilegal y asociación ilícita.
Al margen de si estuvieron bien ejecutadas o no las detenciones-siempre tan discutidas en nuestro país-, ya parece ser otro instrumento que utiliza el ala dura de Juntos por el Cambio para intentar deslegitimar la causa.
Quien comanda, una vez más, esa postura teórica, es la actual presidenta del PRO, Patricia Bulrrich: «El objetivo es que una parte del plan de impunidad que tiene el Gobierno es querer meternos a nosotros en el mismo barro de ellos», deslizó la ex ministra de Seguridad luego de perpetuarse las detenciones.
De esta manera, el discurso sobre la persecución política se intensifica en el círculo de Macri a medida que avanzan las causas judiciales que comprometen al propio ex presidentes y a tantos otros ex funcionarios.
En simultaneo, la causa de presunto espionaje ilegal que está en manos del juez Villena se aproxima aun más a Macri: tal como publicó en exclusiva LaNoticiaWeb, la ex secretaria de Documentación Presidencial respondía al ex mandatario.

