El kirchnerismo volvió a posicionar el dilema que utilizó en 2007: ¿Será un pingüino o una pingüina el candidato del año próximo? La presidenta, ayer, se preguntó: “¿Por qué otro Néstor? ¿No puede venir otra Cristina?”. El interrogante se encuadra en la estrategia oficial de no descartar ninguna alternativa posible para 2011. Analistas opinan que, a diferencia de ella, él tiene un techo en su imagen positiva.
Por Gonzalo Cores
El oficialismo generó una duda en torno a quién será su candidato a Presidente en 2011. Mientras que el radicalismo analiza si será Ricardo Alfonsín o Julio César Cobos quien los represente, y el Peronismo Federal hace lo mismo con Eduardo Duhalde, Mario Das Neves o Felipe Solá, el kirchnerismo se maneja, al igual que en 2007, con el dilema “¿pingüino o pingüina?”.
En un diálogo distendido con los periodistas a la salida de un acto en Vicente López, la jefa de Estado Cristina Fernández le dio un aire incipiente y renovador al juego oficialista.
Un notero de CQC le explicó a Cristina que junto a su esposo eran pioneros en el matrimonio igualitario, porque después de un mandato de Néstor venía uno de Cristina, y viceversa (en referencia al proyecto “Kirchner 2011”). “¿Por qué otro Néstor? ¿No puede venir otra Cristina?”, se preguntó en voz alta la presidenta sobre quién será candidato en 2011, tema al que hasta ahora ella no se había referido públicamente. Posicionar ese dilema se encuadra en la estrategia de la Casa Rosada de no cerrar ninguna de las alternativas de cara al 2011.
Tres años atrás, en 2007, Néstor Kirchner jugó hasta último momento con la dicotomía “pingüino o pingüina”, hasta que finalmente se oficializó la candidatura de la por entonces senadora y primera dama.
A diferencia de lo que sucedía a principios de año, cuando se analizaba llevar a una figura renovadora y joven del kirchnerismo en 2011, en la actualidad la Quinta de Olivos tiene decidido que el candidato será uno de los fieles: Néstor o Cristina. Daniel Scioli viene por detrás, y el gobernador sanjuanino José Luis Gioja otro tanto más atrás.
Seguido a eso, la presidenta calificó a la oposición de “aquelarre” y de “carecer un modelo económico y político” alternativo al kirchnerista.
En los últimos tres meses, los dos integrantes del matrimonio presidencial vienen mejorando (muy lentamente) en las encuestas de opinión. Aunque en la imagen del titular del PJ crece más que el de ella, analistas políticos consideran que Kirchner llegó a su techo y, en cambio, Cristina podría seguir escalando.
“Néstor se encargó de construir y darle dirección al modelo nacional y popular. Cristina, en gestionar y profundizarlo”, reflexionan dentro del gabinete nacional. Lo que queda por verse es si la Casa Rosada percibe la necesidad de “reconstruir” el dañado proyecto kirchnerista iniciado en 2003, o si se entiende que no está herido y que es imprescindible profundizarlo aún más.
¿Y si emulan la última decisión electoral del tan vanagloriado General Juan Domingo Perón y optan por la fórmula “Kirchner-Kirchner”?
