Para evitar el posible arrastre de una boleta nacional albertista, el kirchnerismo evalúa desdoblar y refugiarse en su bastión.
En los últimos días, comenzó a circular un rumor sobre el escenario político de la provincia de Buenos Aires, que contemplaría la posibilidad concreta de que en el 2023 pueda ocurrir un hecho inédito: votar separados de las elecciones presidenciales.
Y esta idea que al parecer podría interpretarse como un globo de ensayo para evaluar repercusiones, tiene un trasfondo más complejo que comenzó a esbozarse cuando el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, renunció a la presidencia del bloque oficialista en el marco de las negociaciones con el FMI.
En el peronismo de la provincia de Buenos Aires, hicieron ruido los conceptos que dejó la carta de Máximo en la que manifiesta sus impresiones por el acuerdo dejando traslucir que si se cumplieran las metas estipuladas (al menos en lo anunciado) será muy difícil volver a tener un triunfo en el próximo turno electoral, lo que equivale volver al llano.
También desde el kirchnerismo habría comenzado a pergeñarse la estrategia concreta de jugarse el todo por el todo y asegurarse en el año electoral los resortes de poder de la provincia de Buenos Aires, ajenos a la suerte que pueda caberle al Frente de Todos a nivel nacional. La provincia y es especial el conurbano bonaerense, son el principal bastión electoral del kirchnerismo.
Es por eso, que hay quienes creen que separando la fecha de elecciones se darán dos fenómenos que pueden favorecer al frente oficialista: Juntos deberían hacer frente a la elección con sus armas provinciales sin tener el arrastre de una boleta fuerte a nivel nacional, mientras que en el oficialismo bonaerense razonan que el escenario para ellos se vuelve complejo debido a que el Gobierno Nacional tiraría hacia abajo las opciones provinciales.
El negativo efecto arrastre de la boleta nacional sería hoy la principal preocupación que emerge en las usinas kirchneristas, si bien los alcaldes del interior no vieron con buenos ojos la renuncia de Máximo Kirchner, si estarían contemplando con un velo de seriedad la posibilidad del adelantamiento: los intendentes peronistas temen que una tira nacional anémica los empuje a una derrota que no se les pasa por la cabeza, el espíritu de supervivencia los envuelve y harán lo enteramente necesario para preservar sus territorios, tal como marca la historia.
