El sindicalista habló sobre la movilización convocada para el próximo miércoles 21 de febrero. Consultado sobre la posibilidad de que haya infiltrados en la marcha afirmó: "Hacemos responsable al Gobierno nacional si hay incidentes."
El secretario general adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones (Sichoca) aseguró ayer por la mañana en una conversación teléfonica con Radio 10 que no le "preocupa" la seguridad durante la movilización camionera que será llevada a cabo el próximo miércoles. Luego, al ser preguntado sobre la posiblidad de ir preso, contestó: "Si es por defender a los trabajadores y no aceptar la reforma laboral, no tenemos problemas (de ir presos), aunque no estoy imputado ni procesado en ninguna causa. Todo empezó cuando nos opusimos a la reforma laboral".
Según sus cálculos, la oferta del gobierno en las paritarias no es suficiente, dado que la inflación de 2018 va a superar el 20%. En ese tono, el gremialista destacó que "los mismos economistas dicen que va a ser superior, por eso algunos dirigentes fueron a firmar con tres o cuatro meses de anticipación", y agregó que "con el 15% en paritarias, el Gobierno le puso un gallito a los trabajadores, el propio Gobierno dice que la inflación va a ser mayor; los que ya firmaron deberán dar respuestas a sus trabajadores".
Asimismo, dijo que no descarta la posibilidad de abandonar la CGT para armar otra nueva central obrera, con los sindicatos de las CTA, la Corriente Federal de Trabajadores (CFT), los cooperativistas y algunos dirigentes de izquierda. "Adentro de Azopardo o afuera no se descarta reflotar el MTA, con dirigentes de la CTA y algunos compañeros de la izquierda". Cuando le preguntaron sobre una posible alianza con el dirigente social Juan Grabois, Moyano confirmó el acercamiento: "Es un compañero que está cerca de los trabajadores, lo conocí hace 20 días. Se puede armar una mesa sindical importante".
