El juvenil de 18 años, que cada vez está más asentado en Manchester United, es uno de los jugadores que más proyección tiene de cara a la próxima Copa del Mundo. La seducción de la AFA para que se termine de volcar por Argentina y no por España, en detalles.
Si hay algo que se destacó en la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022 fue la gran capacidad que tuvieron los jugadores jóvenes de adaptarse al equipo de Lionel Scaloni para ser artífices fundamentales para conseguir la tercera estrella de la historia. Sin embargo, hay otros futbolistas de menor edad que también tienen futuro en el combinado nacional: uno de ellos es Alejandro Garnacho.
El jugador de 18 años, que deslumbra a todos con sus actuaciones en Manchester United (Inglaterra), nació en Madrid, capital de España, el 1 de julio de 2004, y su tonada gallega es indiscutible, pero tiene raíces argentinas por su mamá, que nació en la Argentina. Eso fue lo que le permitió ser citado por el técnico Scaloni en la doble fecha de marzo para las Eliminatorias previo a la Copa del Mundo de Qatar.
«Pues ya saben…Tengo doble nacionalidad, por mi madre que es argentina, y es una oportunidad única para mí y estoy ansioso esperando que llegue el momento y aprovecharlo al máximo. Sí, como ya sabéis, nací en Madrid, pero mi madre es argentina y va a ser un honor representar a Argentina, igual que lo fue en su momento representar a España. Estoy muy ilusionado con esta oportunidad», había dicho la joven promesa.
En sí, más allá de que no sumó minutos de manera oficial, la citación -al igual que otros jugadores como Nico Paz, por ejemplo-, sirvió para que los «europibes«, que nacieron en el Viejo Continente, pero tienen orígenes argentinos por sus padres, sintieran el roce de jugar en la Selección Argentina y crearan un sentido de pertenencia para que, en un futuro, no se inclinen por jugar en la selección de su país de nacimiento.

El caso de Garnacho es un objetivo primordial para los scouting de la «Albiceleste» y para el cuerpo técnico. Es cierto que hay muchos en la misma condición, pero Garnacho, desde que tuvo esa experiencia con la Argentina en Ezeiza -cumplió uno de sus sueños de jugar con Lionel Messi, aunque su referente sea Cristiano Ronaldo-, empezó a crecer de manera exponencial en Manchester United, donde ya convirtió varios goles en Premier League.
Los «Diablos Rojos» lo fueron llevando de a poco. Pero, a medida que transcurre la temporada, cada vez es más utilizado por el entrenador neerlandés, Erik ten Hag, para ser una carta de ataque en el segundo tiempo. La adaptación de Garnacho a la Primera División parece no haberle costado en uno de los clubes más importantes del mundo, donde llegó tras la compra de la ficha a Atlético de Madrid a cambio de 420 mil euros hace algunos años.
El delantero estuvo en la prelista para el Mundial de Qatar 2022 y hasta en un momento se barajó la posibilidad de que sea reemplazante de Nicolás González o de Joaquín Correa. Sin embargo, no fue citado y el pánico cundió en los dirigentes de la «Albiceleste» producto de una posible citación de España para disputar la Copa del Mundo y que destierre la posibilidad de que juegue para Argentina.

Sin embargo, eso no ocurrió porque Luis Enrique, el director técnico de la «Furia Roja», tampoco lo llamó. En ese momento, en Ezeiza respiraron. El próximo objetivo era que juegue el Sudamericano Sub-20, de hecho, Javier Mascherano quería contar con él en el equipo, pero el United se negó a prestarlo. Caso contrario con Nico Paz, que sí tuvo el aval de Real Madrid y fue uno de los puntos altos dentro de la mediocridad del equipo.
La idea del «Jefecito» era llamar a Garnacho para el Mundial de Indonesia 2023, pero el mal desempeño de la Argentina no permitió la clasificación. Igualmente, se volvió a vestir de albiceleste en el torneo Maurice Revello (ex Esperanzas de Toulón), en el que fue premiado como jugador revelación y mejor gol. Pero la idea principal era que tenga mayor visibilidad y en el Sudamericano que se disputó en Colombia y que finalizó hace algunos días tras la consagración de Brasil. No obstante, el futbolista siguió a combinado nacional y publicó fotos en sus historias de Instagram.
Por eso, a pesar de la oportunidad desperdiciada de que se vista con la indumentaria de la Selección, el operativo no se movió del plan original. Ahora, una vez por semana, algún integrante del cuerpo técnico de la Albiceleste lo llama o le manda un WhatsApp, o le pregunta cómo está, tal como sucede con el grueso del grupo. Y tiene cerca, muy cerca, a un embajador campeón del mundo: su compañero Lisandro Martínez. El defensor lo «adoptó» y hasta lo llama «hermanito» en las publicaciones de redes sociales.

Hay una anécdota que contó el histórico gerente de selecciones nacionales, Omar Souto, cuando Garnacho debía viajar para la citación con el plantel de Scaloni: «Lo pidieron para jugar contra Venezuela y había que sacarle el pasaporte. Vino con un permiso de menor con el que no sé cómo hicieron para sacarlo de Inglaterra. ¿Sabés lo que era eso? Mal redactado, todo. Fuimos al aeropuerto donde te hacen el pasaporte en una hora y nos dijeron ‘esto no va’. Le digo ‘esto se tendría que haber hecho de otra forma, tu viejo debió hacerlo mejor’, y él me miraba. Me pregunta, ‘¿por qué mi viejo? Mi mamá y mi papá están comiendo pizza en la calle Corrientes. Vinieron de visita’. Lo llamé al padre y le dije ‘dejá de comer que tenemos que hacer el pasaporte de forma urgente’».
Y agregó sobre las costumbres argentinas: «Le enseñaron a tomar mate y salió todo bien. Ya está adaptado al grupo. Pienso que la Selección mayor lo volverá a tener en cuento con vistas al próximo Mundial», concluyó en una entrevista con TNT Sports. Esa adaptación fue, en parte, por la bienvenida del grupo campeón del mundo, aunque esa bienvenida contó con Garnacho cantante, interpretando una canción de Ozuna en la concentración -el famoso bautismo en muchos planteles de Europa para los jugadores nuevos-.
Por ahora, todo el Operativo Garnacho sigue en camino. La seducción para que el delantero vista los colores de la Selección Argentina está más latente que nunca. Por supuesto, el horizonte es verlo como parte de la delegación de jugadores que disputarán la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México en 2026, para la que Argentina deberá jugar las Eliminatorias y buscar la clasificación para defender el título conseguido en Qatar. El tiempo dirá si con o sin Garnacho, aunque el camino parece allanado.
