El diputado nacional profundizará sus recorridas por distintas provincias para ocupar el lugar territorial que Cristina Kirchner no puede ejercer tras su condena. En el kirchnerismo lo ubican como una figura central para la próxima disputa electoral, aunque todavía no confirmó una candidatura.
Máximo Kirchner comenzó a ocupar un lugar diferente dentro del esquema político del kirchnerismo. La detención de Cristina Kirchner, el cierre de su etapa al frente del PJ bonaerense y la ruptura con Axel Kicillof modificaron el escenario interno del peronismo y empujaron al dirigente de La Cámpora hacia un papel con mayor exposición nacional.
El hijo de la ex presidenta dejó atrás el perfil ligado exclusivamente a la conducción de la organización que fundó en 2003 y pasó a ubicarse como el dirigente encargado de transmitir la línea política de CFK en el territorio. Con su madre impedida de competir electoralmente, el espacio busca una referencia capaz de representar la identidad cristinista en una futura contienda.
Durante las últimas semanas, Kirchner multiplicó sus apariciones públicas. Viajó a Entre Ríos, Santa Fe, Carmen de Areco y La Rioja, donde participó de encuentros con dirigentes peronistas y tuvo un papel destacado en la cumbre convocada por el gobernador Ricardo Quintela.
La estrategia apunta a construir una figura nacional con capacidad electoral. Aunque evita hablar de candidaturas, Máximo Kirchner comenzó a recorrer un camino que podría llevarlo a competir por la provincia de Buenos Aires en 2027 o a disputar un cargo nacional.
Un nuevo rol dentro del peronismo
El escenario interno del peronismo quedó atravesado por la tensión entre el kirchnerismo y el gobernador bonaerense Axel Kicillof. La ausencia del mandatario provincial en la cumbre de La Rioja reforzó la presencia de Kirchner, que ocupó un lugar central junto a Quintela.
El gobernador riojano planteó la necesidad de una unidad amplia para enfrentar a Javier Milei y sostuvo que el peronismo necesita un acuerdo entre los distintos sectores. Sin embargo, el vínculo entre Kicillof y el kirchnerismo atraviesa uno de sus momentos más tensos.
En sus discursos recientes, Máximo Kirchner marcó diferencias con algunos sectores del peronismo y planteó la necesidad de una discusión profunda sobre el futuro del espacio. También instaló como eje la relación con el Fondo Monetario Internacional y el rol del Congreso en las decisiones vinculadas al endeudamiento.
La semana pasada presentó un proyecto para que cualquier operación crediticia impulsada por el Gobierno nacional tenga aprobación parlamentaria. La iniciativa forma parte de una agenda que el kirchnerismo considera central para la reorganización política del espacio.
La defensa de Cristina como bandera electoral
Para el sector que responde a Cristina Kirchner, la situación judicial de la ex presidenta será uno de los puntos centrales de la discusión política de los próximos años. La consigna de su libertad funciona como una marca de identidad para el kirchnerismo más duro.
“La proscripción no opera sobre una persona, opera sobre lo que muchos y muchas queremos votar”, dijo Máximo Kirchner durante una entrevista con C5N.
Sin Cristina Kirchner habilitada para competir, el espacio necesita consolidar un dirigente que pueda representar sus ideas y sostener su influencia en las negociaciones internas del peronismo. En ese escenario aparece el apellido Kirchner como una alternativa natural.
El diputado no confirmó una postulación, pero sus movimientos muestran una construcción política con horizonte electoral. La intención es que el kirchnerismo llegue al próximo turno electoral con una estructura organizada y una figura capaz de disputar poder.
Una gira nacional con respaldo de La Cámpora
La agenda territorial de Máximo Kirchner continuará durante los próximos meses. Las recorridas tendrán como objetivo fortalecer vínculos con dirigentes provinciales y consolidar una imagen nacional.
El armado logístico seguirá a cargo de La Cámpora, cuyos referentes acompañan cada visita. En La Rioja estuvo junto a Pablo “Tato” Giles, secretario de Organización de la agrupación. También participaron dirigentes como Lucía Cámpora y Eduardo “Wado” de Pedro.
En sus últimas actividades recibió respaldos de referentes locales. En Santa Fe estuvo junto a Florencia Carignano, en Entre Ríos se reunió con Tomás Ledesma y en Carmen de Areco compartió actividad con el intendente Iván Villagrán, quien incluso lo mencionó como posible candidato presidencial.
El objetivo político es claro: Máximo Kirchner busca transformarse en la voz territorial de Cristina Kirchner y ocupar el espacio de conducción que su madre no puede ejercer de manera directa. La definición electoral llegará más adelante, pero dentro del kirchnerismo ya lo ubican como uno de los nombres centrales para la próxima pelea por el poder.
