Según indicaron fue una de las marchas más agresivas en los últimos años por el accionar policial: «De las más violentas y extendidas en tiempo y distancia».
Este jueves, el Senado de la Nación debatió hasta largas horas de la noche el proyecto impulsado por el Gobierno que buscaba quitar los limites a la compra de territorio para extranjeros, entre otros artículos. Fuera del Congreso la policía volvió a ser protagonista de un desmedido operativo de seguridad en el que resultaron heridas 1500 personas.
En las calles, organizaciones sociales, políticas, gremios, y figuras públicas se congregaron en para manifestar el rechazo a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, un proyecto que incluía una modificación en la Ley de Tierras, la Ley de Manejo de Fuego y los desalojos express entre otros artículos. A pesar de ser una movilización pacifica, después de las 17 horas la policía comenzó a reprimir a algunas personas que avanzaron sobre las vallas.
Según indicó la Comisión Provincial por la Memoria, entre las fuerzas de seguridad nacionales y porteñas detuvieron a 28 personas en total. La Gendarmería Nacional y la Policía Federal arrestaron a 21 ciudadanos, los 7 restantes fueron por parte de la Policía de la Ciudad.
En ese marco, la Comisión Provincial alertó que, tras el operativo, más de 1.500 personas resultaron heridas por gases lacrimógenos, gas pimienta, postas de goma, postas de byrna y palazos y escudazos. Aseguraron que es una de las marchas más agresivas en los últimos años por el accionar policial: «De las más violentas y extendidas en tiempo y distancia».
«La represión comenzó alrededor de las 16.30 cuando los cuerpos de Policía Federal, Prefectura y Gendarmería, que estaban detrás del vallado del Congreso, comenzaron a lanzar de manera indiscriminada gases químicos, bombas de gas lacrimógeno y agua a presión con los camiones hidrantes”, indicaron desde el organismo público.
Asimismo, caracterizaron el accionar policial como un “acto de intimidación que respondía a un solo objetivo: dispersar a los manifestantes para acabar con una pacífica jornada de protesta».
