La guerra en Ucrania y la sequia domestican complican la meta para engrosar las reservas del Banco Central.
El año electoral no arrancó nada bien para el Gobierno del Frente de Todos en materia económica: inflación alta (6% en enero), mayor déficit fiscal y balanza comercial negativa en un contexto de falta de dólares.
Este último problema es uno de los mayores dolores de cabeza en el palacio de Hacienda teniendo en cuenta el acuerdo con el FMI. Fue tema de discusión en la reunión que mantuvieron el sábado en el G20 el ministro de Economía Sergio Massa y la titular del organismo multilateral, Kristalina Georgieva.
La sequía y la guerra de Ucrania complican el panorama para juntar los dólares necesarios que están estipulado en el acuerdo con el FMI. Según los cálculos que hacen en Economía, por ambas cuestiones el país se vería perjudicado en 15 mil millones de dólares. 10 mil por la problemática climática que perjudica las exportaciones de granos y 5 mil por la situación bélica que genera mayor costo de importación en la energía.
Vale recordador que el Banco Central debía incrementar su tenencia de reservas netas en unos u$s5.500 millones, tomando como base el nivel de diciembre 2021, es decir que lo acumulado debía superar los u$s7.800 millones para el 31 de marzo. Si bien el BCRA contó prácticamente con ese nivel a fines del 2022, se complica la situación, por lo recién mencionado, a la,meta de este año que es entorno a los 4000 millones de dólares.
El Gobierno dejó de lado la opción del “waiver” (pedido de disculpas) y optó por pedirle al FMI que modifique, flexibilice, las metas de acumulación de divisivas y se centre en las otras dos cuestiones que el organismo considera trascendental: lo fiscal y lo monetario.
Según trascendidos luego del encuentro de Massa con Georgieva, el Gobierno hará el anuncio de las nuevas metas entre hoy y mañana. Es inminente. Los dólares no alcanzan.
