En medio de la crisis institucional, el presidente se presentó ante la justicia por la presunta coima cobrada por 25 mil dólares.
Marcelo Moretti volvió a quedar en el centro de la escena judicial e institucional de San Lorenzo, luego de negarse a declarar en la indagatoria prevista por la Justicia nacional en el marco de la causa por presunta administración fraudulenta.
El presidente azulgrana, que ya había postergado en varias oportunidades su comparecencia, profundizó con su silencio la incertidumbre sobre su futuro y el del club, que atraviesa un clima político cada vez más crítico.
Moretti estaba citado este martes a las 12 ante la jueza Laura Graciela Bruniard, quien lleva adelante la investigación abierta tras la difusión de una cámara oculta en la que se lo veía guardando un fajo de dólares en su saco. Mientras que en un principio el dirigente sostuvo públicamente que se trataba de una donación para las divisiones inferiores, su abogado, Gastón Marano, afirmó luego que el dinero respondía a una deuda personal con la empresaria involucrada.
Las contradicciones enturbiaron aún más un expediente que desde abril acumula choques de competencia entre la Justicia de Ciudad y la de Nación. En este contexto, la negativa de Moretti a declarar no solo tensiona su situación procesal, sino que también profundiza el estado de acefalía operativa que atraviesa el “Ciclón”.
Con el futuro institucional en suspenso y la Justicia avanzando paulatinamente, San Lorenzo enfrenta semanas decisivas que podrían redefinir su conducción y su relación con la AFA, en medio de un escenario de creciente fragilidad política y judicial.
