El ministro de Economía ratificó el rumbo de gestión y cuestionó con dureza a quienes sostienen que el crecimiento de algunos sectores como el agro perjudica a la industria nacional. Además, defendió la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y le recomendó a Axel Kicillof que no se presente en las elecciones de 2027 si prospera el proyecto.
El ministro de Economía, Luis Caputo, dio una conferencia este miércoles 5 de agosto en la Cámara de Agentes de Bolsa, allí volvió a defender con dureza el modelo económico, criticó a quienes dicen defender la industria y reiteró su apoyo a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Además, le recomendó al gobernador bonaerense Axel Kicillof que no se presente en las elecciones de 2027 si prospera el proyecto.
Por otra parte, sostuvo que «el escepticismo está en el ADN de la gente», al atribuir la desconfianza de los argentinos a décadas de crisis económicas y decisiones políticas que, según afirmó, vulneraron la propiedad privada.
Durante su exposición, Caputo afirmó que el desempeño industrial durante las gestiones anteriores estuvo lejos de ser exitoso y rechazó las comparaciones con el escenario actual. «La industria entre 2011 y 2023 cayó un 10% a pesar de estar subsidiada. Para todos los tarados que hablan de la industria…», expresó.
Caputo sostuvo que durante esos años las tarifas de los servicios públicos estaban fuertemente subsidiadas, lo que, según su visión, implicaba un costo que era afrontado por toda la sociedad.
Respecto a los motores de crecimiento actuales dijo: «Que crezcan cuatro sectores es fundamental porque son los generadores de dólares que hacen a la estabilidad macroeconómica. Que a estos sectores les vaya bien ayuda al resto; no los perjudica. Solo mirando el agro y la minería, con las inversiones que fueron aprobadas, el flujo de dólares va a ser cada vez mayor. Esto es imprescindible en este país, porque recuerden que venimos de un esquema que le hizo creer a la gente que en la Argentina no había dólares. Y no es que no haya, es que no generaste los incentivos para los que lo generaban”, afirmó.
El ministro también aprovechó el espacio para hablar del dólar, que actualmente cotiza en términos reales en su nivel más bajo desde 2017. “Lo expliqué hasta el hartazgo: si la competitividad dependiera de una devaluación, seríamos la economía más competitiva de la galaxia”, acotó. Por esa razón, señaló que la competitividad depende de la baja de impuestos, de que haya desregulaciones, de la baja del costo financiero y de que el riesgo país descomprima.
