En la Casa de Gobierno, el ministro de Gobierno Carlos Bianco apuntó contra el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, mientras que el ministro de Seguridad Javier Alonso hizo lo propio con el libertario Maximiliano Bondarenko.
El clima electoral en la provincia de Buenos Aires ya mostró su primera tensión fuerte. En la Casa de Gobierno, el ministro de Gobierno Carlos Bianco apuntó contra el intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, mientras que el ministro de Seguridad Javier Alonso hizo lo propio con el libertario Maximiliano Bondarenko.
Bianco responsabilizó al jefe comunal marplatense por la caída del turismo durante las vacaciones de invierno. “Montenegro fue elegido para gobernar cuatro años, pero a mitad de mandato ya se retira para ser candidato a senador. No le está yendo bien con el partido con el que se alió. Según el Ente Municipal de Turismo, entre el 18 de julio y el 2 de agosto llegaron a Mar del Plata menos de 345 mil turistas, una caída del 2% respecto al año pasado, que ya había sido malo. Es un registro comparable al de la pandemia”, sostuvo.
El funcionario aseguró que esa merma estuvo vinculada a “las políticas de ajuste y la motosierra” que, según dijo, golpearon a los municipios y a los sectores productivos. Para reforzar su planteo, mencionó la crisis de Mastellone, que informó pérdidas operativas por 869 millones de pesos en el primer semestre. También citó el caso de Xcave, la fábrica marplatense de calefactores que despidió empleados con décadas de antigüedad por la falta de ventas. Y advirtió sobre la situación de Acer Brag, que suspendió su producción y dejó en suspenso a 600 trabajadores.
“Estamos trabajando desde el Ministerio de Producción para ver si podemos hacer algo. Pero el problema es general: la caída de la actividad económica y la apertura a los importados afectan a todos los sectores, en este caso al acero”, afirmó.
En el mismo encuentro con la prensa, Alonso respondió con dureza a Bondarenko, quien había denunciado la entrega de móviles policiales sin patente. “Sería bueno recordarle que ningún auto cero kilómetro tiene patente. Si está tan preocupado, que hable con su jefe, Milei, y le pida que las patentes lleguen antes de salir de la concesionaria”, retrucó con ironía.
El ministro cuestionó además la carrera del concejal libertario y excomisario. “Como Bondarenko nunca fue un policía muy destacado, se ve que de cuestiones de seguridad no entiende”, lanzó. Y lo acusó de que “utiliza la mentira como práctica habitual”.
Alonso defendió los números de la gestión bonaerense. Remarcó que hay “20% menos de homicidios” que en la administración anterior y que en lo que va del año “se desarticularon más de 200 organizaciones criminales”.
Bondarenko, elegido por Javier Milei para encabezar la lista de diputados provinciales de la tercera sección electoral, buscará meterse en un terreno clave para el peronismo: el sur del conurbano. La réplica de Alonso mostró que el oficialismo bonaerense no piensa dejarle espacio libre en materia de seguridad, uno de los ejes centrales de la campaña.
El doble cruce dejó expuesto que la agenda política se recalentó. En Mar del Plata, el turismo fue la excusa para pegarle a Montenegro. En el conurbano sur, la seguridad encendió la discusión entre Alonso y Bondarenko. Con las elecciones en el horizonte, el oficialismo provincial subió el tono.
