La selección de autoridades incorporó un criterio polémico entre los especialistas del sector.
El proceso para elegir a quienes conducirán el flamante organismo que integrará al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y al Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) produjo cuestionamientos tras la inclusión de un nuevo requisito por parte del Gobierno nacional del presidente, Javier Milei, considerado polémico por especialistas del sector.
La Secretaría de Energía, encabezada por María Tettamanti y responsable de coordinar la selección, sumó a los antecedentes técnicos y profesionales un ítem que permitirá ponderar «las habilidades de gerenciamiento comprobables teniendo en cuenta los resultados obtenidos en las tareas desarrolladas«, una cláusula que abre la puerta a valoraciones subjetivas.
La forma en que quedó redactada esa condición encendió alarmas entre expertos consultados, quienes advierten que el Gobierno podría emplear ese punto para privilegiar aspirantes alineados con la visión ideológica del presidente. El interrogante es cómo el comité evaluador medirá con un criterio homogéneo «las habilidades de gerenciamiento y los resultados obtenidos» entre técnicos que atravesaron gestiones kirchneristas, referentes del macrismo y funcionarios de la actual administración libertaria.
Hasta ahora, más de 20 postulantes se inscribieron para ocupar los cinco cargos del nuevo ente regulador, que tendrá una presidencia, una vicepresidencia y tres vocalías. Entre ellos figuran nombres vinculados a gestiones pasadas y actuales: el interventor del Enargas, Carlos Casares (ex Techint); el exinterventor del ENRE durante el gobierno de Milei, Darío Arrué; el chaqueño Ricardo Martínez Leone, exdirector por las provincias; el consultor y exsubsecretario de Energía Eléctrica del macrismo, Alejandro Sruoga; y Griselda Lambertini, referente del CEARE y exparticipante del Enargas.
La creación formal del organismo fue oficializada recién a principios de julio mediante el decreto 452/25, luego de más de un año de demoras. La norma establece que la nueva entidad «gozará de autarquía, independencia funcional y presupuestaria, y plena capacidad jurídica para actuar en los ámbitos del derecho público y privado».
Tendrá su sede en la ciudad de Buenos Aires y será administrada por un directorio de cinco integrantes designados por el Poder Ejecutivo. La fusión implica además un cambio de peso: las provincias pierden la facultad que tenían hasta ahora de nombrar a dos miembros del ente eléctrico.
Si bien el decreto fija que quienes se presenten «no podrán ser propietarios ni tener interés alguno, directo o indirecto, en empresas eléctricas y gasíferas ni en sus controladas o controlantes», el resto de las reglas del concurso generó polémica. La convocatoria para cubrir los cargos se lanzó a principios de octubre y será recién la próxima semana cuando el comité analice los antecedentes y comience con las entrevistas personales.
El cronograma oficial prevé que, si no surge ningún contratiempo, a comienzos de diciembre se darán a conocer las ternas de postulantes para cada puesto. Tras esa etapa, la Secretaría de Energía elevará la recomendación final al ministro Luis «Toto» Caputo, quien trasladará la decisión al despacho presidencial para su designación definitiva.
