En el tramo final de la negociación por el cierre de listas, el líder de La Cámpora logró quedarse con 15 de las 29 bancas que Fuerza Patria proyecta conquistar en las elecciones provinciales del 7 de septiembre.
La pulseada interna en el peronismo bonaerense se inclinó a favor de Máximo Kirchner. En el tramo final de la negociación por el cierre de listas, el líder de La Cámpora logró quedarse con 15 de las 29 bancas que Fuerza Patria proyecta conquistar en las elecciones provinciales del 7 de septiembre. De esa forma, sumó cuatro lugares más de los que le correspondían en el reparto inicial, que establecía un esquema de 11-11-7. Dos lugares salieron del cupo de Axel Kicillof y otros dos del sector que responde a Sergio Massa.
La discusión principal giró en torno a la lista de la Tercera sección electoral. El Movimiento Derecho al Futuro, con respaldo directo del gobernador, logró ubicar a Verónica Magario en el primer lugar, a pesar del rechazo que expresó La Cámpora. La organización que conduce Máximo Kirchner intentó imponer a Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes, pero no consiguió su inclusión.
A pesar de ese resultado en la Tercera, el cristinismo avanzó en el resto del armado. Kicillof se quedó con los primeros lugares de las listas en la Primera, Segunda y Tercera secciones. En las otras cinco, los lugares principales quedaron bajo control de La Cámpora. El gobernador logró defender posiciones clave en el conurbano, aunque retrocedió en el reparto global de candidaturas.
Mientras avanzaban las negociaciones, y con menos de cinco horas por delante antes del cierre oficial ante la Junta Electoral, los equipos todavía discutían el armado de la boleta que competirá en octubre por las bancas nacionales. Según confirmaron desde su entorno, el gobernador pidió quedarse con seis de los quince lugares que el peronismo bonaerense aspira a conseguir en la Cámara de Diputados de la Nación.
