La agencia Moody’s Ratings elevó este martes la calificación de la deuda soberana de largo plazo de la Argentina, al mejorar la nota de Caa1 a B3 y cambiar la perspectiva de estable a positiva. La decisión coloca a la calificadora en línea con Fitch Ratings y S&P Global Ratings, que entre mayo y junio también habían mejorado la nota de la deuda argentina.
Subió la nota soberana argentina de Caa1 a B3 y cambió la perspectiva de estable a positiva. Se suma a las mejoras otorgadas previamente por S&P Global Ratings y Fitch, que también destacaron el ajuste fiscal, la desaceleración de la inflación y la normalización de la economía.
En su informe, Moody’s sostuvo que la mejora refleja que «las probabilidades de default se redujeron materialmente» y que el programa económico permitió avanzar desde una etapa inicial de estabilización hacia una mejora más duradera del perfil crediticio del país.
«La mejora de la calificación refleja la estabilización macroeconómica en curso y una mejora de los indicadores de solvencia soberana», señaló la agencia, que además destacó el fortalecimiento de la posición externa de la economía argentina.
Qué destacó Moody’s
Entre los principales fundamentos de la decisión, Moody’s resaltó la consolidación del equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y la implementación de reformas económicas que redujeron los desequilibrios macroeconómicos.
La calificadora sostuvo que el Gobierno logró construir un historial de superávits fiscales, eliminó el financiamiento monetario del déficit y avanzó en un proceso de liberalización económica que permitió recuperar la confianza y reducir la volatilidad.
Al mismo tiempo, señaló que la mejora del frente externo constituye uno de los principales cambios estructurales de la economía argentina. En ese sentido, destacó el crecimiento esperado de las exportaciones de energía y minería, el mayor ingreso de inversiones y una acumulación gradual de reservas internacionales. Según Moody’s, estos factores fortalecen la capacidad de pago de la deuda soberana y reducen la vulnerabilidad externa que históricamente caracterizó a la economía argentina.
La agencia también proyectó que el Producto Bruto Interno crecerá 3,4% en 2026 y 3,5% en 2027, impulsado por una recuperación del consumo y la inversión privada.
Por qué la perspectiva pasó a positiva
Además de elevar la nota, Moody’s modificó la perspectiva de estable a positiva, una diferencia respecto de Fitch y S&P, que mantienen una perspectiva estable sobre la deuda argentina.
Para la calificadora, la perspectiva positiva refleja la posibilidad de una nueva mejora si el país continúa fortaleciendo sus cuentas externas, incrementa las reservas internacionales y consolida las reformas estructurales actualmente en marcha.
No obstante, también advirtió que la continuidad del proceso dependerá de sostener la disciplina macroeconómica y de preservar el consenso político necesario para profundizar las reformas hacia 2027.
