El escritor, ensayista y pensador contemporáneo reflexionó sobre los tiempos políticos de la Argentina y dijo: «Nunca hemos caído tan bajo».
El escritor, ensayista y docente universitario, Martín Kohan, dialogó en exclusiva con Letra Chica por Urbana BA, conducido por Eduardo Román, sobre la gestión del presidente de la Nación, Javier Milei, y dejó varias reflexiones sobre el comportamiento de la sociedad que le dio el apoyo al libertario para llegar a la presidencia. En ese marco, dijo que «La Libertad Avanza hizo uso del rencor y activó un proyecto en el que el odio cumple una función considerable».
» En ese momento, en la entrevista anterior, hacíamos hincapié en la celebración de las medidas dolorosas. Exhibir la indiferencia ante ese perjuicio. Y suscitar una adhesión a esa celebración de las medidas perjudiciales que se tomaban. En el caso de las medidas que podían significar sacrificios para la población, se veían en la necesidad de plantear argumentos de tipo ‘no hay alternativa’ o ‘no nos gustaría hacer esto’. Adorni disfrutaba de estar contando los despidos».
«Creo que se han movido algunas variables -continuó Kohan-. El sacrificio que se hizo, pero las mejoría no llegan. Por otro lado, el daño que de iba a hacer para otros, no es la casta y son otros. Igual uno podría preguntarse, ¿por qué regocijarse con el sufrimiento de otros? Pero ahora resulta que esos otros no son tan otros. Entiendo que, en general, esta época que venimos pasando, vamos a pasar bastante tiempo qué pasó con el rencor en este tiempo».
«Cómo fue que ese rencor llegó a tales niveles. Apareció una fuerte política que hizo uso de ese rencor y activó fuertemente un proyecto en el que el odio cumple una función considerable. Lo otro del odio no es necesariamente una convivencia pacífica y armónica donde estemos hermanados todos con todos. No pienso en esos términos una sociedad, que es un espacio de confrontamientos y luchas «, añadió.
Kohan habló de que «no hay manera» que al Gobierno nacional le sensibilice la situación de las personas con discapacidad. «El fuerte prevalece y el débil sucumbe. El presidente tiene esa manera de ver el mundo«, añadió. Y una consideración, no menos apremiante, que es cómo y por qué suscitó la adhesión que suscitó. Y aún conserva el grado de adhesión que conserva. No lo hago para reprochar, sino por la necesidad de entender».
«Yo hace dos años no pensé que habíamos caído que empujar a los viejos y los enfermos terminales a la muerte, dejar a su suerte a las personas con discapacidad, no nos importa. Nunca hemos caído tan bajo«, finalizó.
