La presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FALGBT) habló en “Pasa de Todo” por FM 105.7 a pocas horas de la promulgación de ley de Matrimonio Igualitario. Dijo que lo más importante para no entrar en las agresiones de los que estaban en contra fue pensar en el objetivo de “avanzar en materia de derechos humanos para todas las familias”.
María Rachid, presidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FALGBT), fue una de las referentes con mayor exposición mediática durante la discutida ley de Matrimonio Igualitario que se aprobó en el Senado en una maratónica sesión la semana pasada. Habló en “Pasa de Todo” por FM 105.7 a pocas horas de la promulgación de la normativa y dejó su análisis. “La sociedad ha demostrado estar a la altura de las circunstancias. Eso fue una de las cosas más importantes en la aprobación de esta ley”, manifestó.
Vos fuiste una de las protagonistas en la lucha para que salga la ley de matrimonio igualitario. Y pensaba en la cabeza fría que tuviste que tener para no entrar en las provocaciones mediáticas.
No fue fácil. Creo que logramos soportar todas las barbaridades que se decían porque estábamos pensando en el objetivo, la aprobación de la ley. Y cada vez que íbamos a la televisión pensábamos en la audiencia más que en la persona que teníamos enfrente diciendo barbaridades. Contestábamos pensando en las posibles dudas que tenga la gente.
Algunos querían entrar al terreno de la provocación y la agresión.
Tener presente el objetivo lo hizo más fácil. Lo más importante era aprobar la ley de igualdad, avanzar en materia de derechos humanos para todas las familias.
En una nota reciente dijiste que no esperabas que esto se pueda dar tan rápido, y yo coincido. No pensaba que se pueda dar en esta época.
Pensamos que quizás iba a llevar un poco más de tiempo. Es una lucha que viene desde hace muchísimos años. El debate ha ido circulando por distintos espacios, nosotros presentamos el proyecto en el 2005. Pero somos el primer en América latina y no sabíamos si íbamos a estar preparados como sociedad para este avance, y de hecho creo que lo estamos porque lo han demostrado así todos los referentes de la cultura, el arte, la academia, organizaciones de derechos humanos. La sociedad ha demostrado estar a la altura de las circunstancias. Eso fue una de las cosas más importantes en la aprobación de esta ley.
¿Qué opinas del uso político que se dio desde un lado y desde el otro?
En algunos momentos tuvimos algunas dificultades, producto de que se intentaba usar la ley para los enfrentamientos y la polarización política que hay en Argentina. Nosotros buscamos en los distintos sectores a los aliados más comprometidos para que firmemente se expresaran de una manera que deje en claro que esto no es parte de la polarización política, que no puede ser utilizado por nadie. Gracias a estos aliados pudimos mantener a la ley alejada de esta polarización, que lamentablemente es obstáculo para otras cuestiones.
¿Qué está previsto para la promulgación de la ley por parte de la Presidenta?
Vamos a estar en Casa de Gobierno promulgando la ley junto a la Presidenta. Van a estar organizaciones de todas las provincias del país. También lo vamos a compartir con referentes de todas las áreas que se van a acercar a celebrar con nosotros.
Ahora se están empezando a conocer casos de jueces que no quieren llevar adelante las ceremonias de casamientos luego de la aprobación de la ley.
Se está exagerando un poco. Han sido solo 2 jueces, y una ya se arrepintió. La jueza de La Pampa, y hay un juez en Concordia. Son jueces de paz, funcionarios públicos que deben hacer cumplir la ley, y si llegarán a llevar adelante lo que dicen, porque hasta ahora sólo lo dicen, tendrían que ser apartados de su cargo por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Además tendrían responsabilidades penales y civiles. Creo que lo dijeron producto de la ignorancia, y la jueza de La Pampa ya se debe haber enterado de esto. Además dijo que habló con su pastor y se arrepintió.
Lejos de recluirse, la Iglesia redobló la apuesta y algunos de sus representantes pidieron a la comunidad que tengan memoria a la hora de votar.
Es bueno. Porque estoy convencida de que la mayor parte de la sociedad nos ha acompañado y ha apoyado este avance en materia de derechos humanos. Nosotros les decimos lo mismo: tengan memoria a la hora de votar y no voten nunca más a nadie que no se base a la hora de decidir en los principios de igualdad, justicia y democracia. Haber tenido representantes que no se basaban en esto nos llevaron a situaciones de mucho dolor para nuestro pueblo.
