En la Casa Rosada cuestionan la falta de reacción del ministro de Justicia ante la difusión de testimonios clave que atentan contra la inocencia de Adorni y el avance judicial que complica al jefe de Gabinete.
El malestar dentro del oficialismo comienza a escalar por el desarrollo de la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni por presunto enriquecimiento ilícito. En particular, distintos sectores del Gobierno apuntan contra el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, a quien le reprochan no haber contenido la filtración de información clave que, aseguran, llega a los medios con una rapidez llamativa.
Las quejas se intensificaron luego de la declaración del contratista Matías Tabar, quien afirmó ante el fiscal que el jefe de Gabinete le pagó USD 245.000 por refacciones en su vivienda del country Indio Cuá.
La información se conoció minutos después de la reaparición pública de Adorni tras semanas de silencio. «Nos enteramos al mismo momento que todos lo que declaró el tipo», expresó con enojo un integrante del Gobierno.
La investigación está en manos del fiscal Gerardo Pollicita y del juez Ariel Lijo, quien además interviene en otras causas sensibles para el oficialismo, como el expediente vinculado a ANDIS. En ese contexto, puertas adentro crece la preocupación por la falta de capacidad de anticipación para diseñar una estrategia de crisis. «Hay un ministro de justicia…», le dijeron al portal Tiempo, con ironía desde el entorno libertario.

Al mismo tiempo, dentro del Ejecutivo advierten que la relación con sectores clave de la Justicia se habría deteriorado desde la llegada de Mahiques, en medio de disputas de poder en Comodoro Py. Algunos incluso interpretan que las filtraciones podrían responder a tensiones internas con actores de peso del ámbito judicial.
Si bien el descontento se mantiene por ahora en reserva, reconocen que el foco está puesto en sostener la figura de Adorni y atravesar el impacto político del caso, que ya afecta la imagen presidencial. En ese marco, admiten que más adelante «será tiempo de sentarse a hablar seriamente del tema».
El contratista de las refacciones en la casa del country Indio Cuá dijo que Adorni le pagó 245 mil dólares en efectivo
El contratista Matías Tabar se presentó en los tribunales federales de Comodoro Py y brindó una declaración que suma elementos sensibles a la causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Según aseguró, el funcionario le abonó USD 245 mil en efectivo por la remodelación de su vivienda en el country Indio Cuá, ubicado en Exaltación de la Cruz.
Tabar permaneció cerca de tres horas, tiempo en el que entregó documentación vinculada a las obras, además de su teléfono celular. El dispositivo será peritado luego de que el testigo admitiera haber eliminado mensajes, con el objetivo de recuperar conversaciones mantenidas con el funcionario.
«Adorni me contactó por WhatsApp, por recomendaciones del barrio», recordó Tabar en diálogo con el portal Infobae al salir de la fiscalía. También afirmó que los pagos fueron realizados directamente por el entonces vocero presidencial, «siempre en efectivo y en negro, sin recibos».
Durante su exposición ante el fiscal Gerardo Pollicita, el contratista detalló que los trabajos se extendieron entre octubre de 2024 y julio de 2025. En ese período, explicó, no solo se llevaron adelante refacciones estructurales, sino también una renovación integral del hogar, incluyendo mobiliario.
La vivienda, de aproximadamente 400 metros cuadrados, fue objeto de múltiples intervenciones: desde la remodelación de la entrada, el garaje y la galería, hasta la renovación de la cocina -con cambios en mesadas, isla y desayunador-, la pileta con cascada, la parrilla, y la instalación de nuevos pisos de porcelanato. También se realizaron tareas de pintura, reparación de paredes, mejoras en iluminación y revestimientos exteriores tipo tarquini.
