El jurista habló en la previa de la ceremonia de los Oscars, donde Argentina busca su tercera distinción tras haber ganado con «La historia oficial» y «El secreto de sus ojos».
En la previa a los Oscars, donde «Argentina 1985» esta nominada como mejor película internacional, Luis Moreno Ocampo protagonista del suceso que quedó enmarcado en la película de Santiago Mitre, pero en la vida real, habló de lo que genera ese film y la importancia de recuperar el juicio a las Juntas en la memoria.
«Tenés que ganar tu caso en la corte. Pero luego viene una batalla por la memoria», dijo Moreno Ocampo, hoy de 70 años, en una entrevista en Malibú, California, donde vive actualmente.
El proximo domingo, Argentina 1985 se enfrentará con producciones que vienen de Bélgica, Alemania, Polonia e Irlanda, cuyas temáticas son absolutamente diferentes: desde un thriller bélico, hasta una historia indie estilizada con toques surrealistas y dos dramas europeos donde los nenes son protagonistas.
«Gané la batalla por el entendimiento en 1985. Pero ahora, Santiago Mitre y Ricardo Darín están ganando la batalla por la memoria en el 2023. Y eso es único», expresó el jurirista.
#Argentina1985 https://t.co/zx1IiDAU7s
— Luis Moreno Ocampo (@MorenoOcampo1) January 24, 2023
El juicio a la Junta en Argentina «transformó la perspectiva del país (…) Ese proceso faltó en Brasil, donde temían que los militares pudiesen involucrarse en un golpe en el futuro próximo».
Según Moreno Ocampo, «los militares no son el problema, porque siguen órdenes. Son las élites, si tus élites apoyan un golpe de Estado, tienes un problema».
«Eso es algo que en Brasil no entienden, pero incluso en Estados Unidos no entienden», agregó
«Para mí es impresionante cómo los miembros del Congreso (en Washington) aún hoy en día apoyan (lo ocurrido) el 6 de enero. Y ése es el riesgo, que la élite apoye este tipo de actividades antidemocráticas», subraya.
En referencia a la película, Ocampo dijo: «Mi hijo de 23 años no tenía idea de lo que había ocurrido. Y ahora está aprendiendo».
«Esta película es sobre el riesgo de la democracia. Pero también es sobre el poder de la juventud: cómo los jóvenes son los que cambian el mundo y cómo hay que continuar batallando por la justicia. La justicia es un trabajo sin fin», asegura.
